Cuentos Municipales
14 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.N OPINIÓN de Martín Códax es como si el coro de expertos en Arte hubiera llegado cantando aquello de «Veinte años no es nada» , y casi dos décadas después de que O Compañeiro salpicara de estatuas y monumentos las calles de Vigo, le echaran la bronca por lo que hizo y cómo lo hizo. -Mi querido Cachamuíña -le dice a su tataranieto-, si a estos grandes sabedores del Arte les pusieran multa por retraso, como al AVE de Sevilla, sus generosos salarios universitarios se les iban a quedar cortos para pagar tanta sanción. Se lo ha explicado a Cachamuíña con detalle. La Ponencia de Artes Plásticas del muy digno Consello da Cultura Galega abronca ahora a O Compañeiro por lo que hizo en los años ochenta, más o menos. Dicen que los políticos no deben colocar estatuas en las calles si no lo hacen con asesoramiento de expertos, y en lo concreto elogian algunas esculturas instaladas entonces por el Concello y critican otras. -Ejemplo de la criticadas, o rechazadas, los caballos de la Plaza de España... -O sea, la que parece gustar más al personal -señala Cachamuíña-. -Y al otro lado, entre las más elogiadas, está el Sireno - amplía Martín Códax -. - ¡Doble acierto! Porque según todos los indicios esa obra es de las más cuestionadas por el público, por la ciudadanía viguesa. Si a la mayor parte no le gustan ni las escamas... Méritos o deméritos artísticos aparte, por supuesto. Los dos convienen que algunos miembros de esa Ponencia ya andaban en el mundo del Arte en los tiempos en que se montaron las estatuas, y podían haber dicho algo, aunque fuera poquito, en su momento. - Estos expertos en Arte parecen socialistas de aquellos de los tiempos de Alfonso Guerra, que regañaban al que se moviera... y le amenazaban con no salir en la foto. Precisamente O Compañeiro , que fue el único que hizo algo por hermosear la ciudad con obras de Arte, es al que regañan... y apenas se refieren a los otros que prefirieron no hacer nada o prácticamente nada en ese sentido. -¡Es que ya no llega con los comisarios políticos! -suspira Martín Códax -. Ahora van a tener que incluir en las corporaciones comisarios artísticos. ¿Lo preverá la nueva Ley de Grandes Ciudades, amigo Cachamuíña ? El problema va a estar, al final, en qué les consienten hacer a los políticos sin llevar un experto en la mochila que les oriente. -Menos mal que si la nueva corporación confirma que se va a ocupar de evitar que haya caquitas de perros en las calles, se las dejarán retirar sin necesidad de que un especialista les indique si quitarlas de en medio con la mano derecha o con la izquierda -apunta Cachamuíña-. Entre tanto, desde el arranque de la Gran Vía, los forzudos de la estatua «Marineros» están reunidos en asamblea, dispuestos incluso a ir a la huelga de brazos caídos. Piensan si se querellan contra los de la tan mentada Ponencia de Arte, porque se les ha ocurrido decir que su estatua tienen pinta fascistoide. ¡Ellos!