Análisis | Las actuaciones pendientes Los presupuestos del Estado prometen año tras año las mismas actuaciones: ampliación de la pista, mejora de la terminal de carga, aumento de plataforma para que operen más aviones...
09 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?n 1997 Vigo pudo presumir de ser el aeropuerto de España que más crecía. Hacía un año que se había inaugurado la nueva terminal, en la que el Gobierno empleó 2.400 millones de pesetas y que permitía atender a 1.680 pasajeros a la hora y tener hasta cinco aviones aparcados. El futuro tenía color de rosa. Se comprobaba que, con inversión pública, todo era posible. Pero desde entonces, la prioridad pasó a ser Santiago. A lo largo de estos años, la única gran actuación llevada a cabo en Peinador, al margen de la nueva torre de control, es la instalación del ILS categoría II-III para aterrizajes con poca visibilidad. Por fin entrará en funcionamiento en unas semanas, coincidiendo con la campaña electoral. Desde el año 2000, AENA ha invertido 4,2 millones de euros en ese sistema antiniebla. El resto de las actuaciones programadas se recogen año tras año en los presupuestos, sin que a la postre haya avances visibles. Así, quien se moleste en ver las partidas que el Gobierno destinaba a Peinador en ese año 2000 descubrirá que coinciden en muchos casos con las que ha aprobado para el 2004. Se trata de la ampliación de la pista de vuelo, la ampliación de la plataforma para el estacionamiento de aeronaves, la terminal de car ga, el nuevo aparcamiento de vehículos... Todo está recogido en el plan director del aeropuerto de Vigo, un documento aprobado en agosto del 2001 que prevé 48 millones de euros de inversión. Para el presente ejercicio, el Estado destina 8,7 millones en Peinador. Tres de ellos son para la madre de casi todas las batallas: la adquisición de terrenos. Y es que para hacer de verdad todo lo que se lleva anunciando desde hace años primero hay que proceder a la compra de superficie. Mientras tanto, tamas como la prolongación de la pista no pueden pasar de la fase de redacción de proyectos. Uno de los diputados que ha reivindicado mayor atención para Peinador en los últimos años, el socialista Guillermo Hernández, lo tiene claro: «No se están cumpliendo los tiempos, el plan director deberia ir más acelerado porque la pujanza económica de Vigo lo está reclamando». Y advierte sobre dos circunstancias que demuestran que la distancia entre Peinador y Lavacolla aún debería ser menor: Oporto maneja cien mil pasajeros del área de influencia viguesa y la niebla ha desviado numerosos vuelos a Compostela. «El problema es que falta voluntad política en Galicia y en Madrid», añade.