Urbaser realiza el servicio en Cangas, Moaña y Bueu desde enero del 2001. La Mancomunidade, gobernada entonces por el PP, lo privatizó por 33 millones de euros y un plazo de veinte años. Hubo problemas desde un inicio. Los vecinos nunca detectaron que el servicio mejorase respecto a cuando lo prestaban los ayuntamientos. Urbaser se negó a contratar a los seis empleados municipales de Moaña que tenían que haber pasado a la adjudicataria. El año pasado, la Mancomunidade expedientó a Urbaser por las deficiencias en el servicio durante el verano. La empresa reclama no sólo que se le pague el canon adeudado desde la primavera del 2001, sino cantidades a mayores por el transporte de los residuos a Ribadumia, por el exceso de basura sobre lo previsto y el canon de Sogama por dicho exceso. Reclama, además, la devolución de la fianza y una indemnización por daños y perjuicios.