Crónica | El repliegue del Ejército y de la Armada La Capitanía Marítima (muy disminuida, como se comprobó con el «Prestige») es ya el único recinto militar en activo
22 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?igo ha ido recuperando para uso ciudadano prácticamente todas las instalaciones militares que tuvo. Y normalmente supusieron grandes oportunidades de regeneración urbana, desde la batería de A Laxe (un pegote cuya eliminación permitió el desarrollo de Cánovas del Castillo) hasta el cuartel de Barreiro (que está punto de convertirse en el gran parque de Lavadores). Hoy en día sólo sigue en activo la Capitanía Marítima, al lado de la sede de la Autoridad Portuaria, y con un peso mucho menor del que disfrutó en tiempos. Así lo demuestra su papel de prácticamente mero espectador en el desastre del Prestige, cuando el chapapote amenazaba con entrar en la ría y no aparecían ni barreras anticontaminación. Soto y Serra Por el camino fueron desapareciendo dotaciones del Ejército y de la Armada, como el hospital militar que dio paso a la actual comisaría de López Mora, el Gobierno Militar que se convirtio en rectorado de la Universidad, el polvorín de O Gorxal y el destacamento de A Guía (sus cañones fueron trasladados al puesto de Figueirido). Casi todas estas operaciones fueron posibles poco después de la transición, gracias a un convenio entre el ex alcalde Manuel Soto y el entonces ministro de Defensa Narcís Serra. De hecho Vigo se quedó con ellas gratis. Sin embargo, no ocurrió lo mismo con Barreiro, donde en tiempos estuvo el regimiento de Infantería que llevaba el nombre de Murcia, que el Concello tuvo que pagar. Ni con la Escuela de Transmisiones y Electrónica de la Armada (ETEA).