La Mirilla Los jugadores del Celta regresaron de Mallorca cargados de ensaimadas para festejar uno de los desplazamientos más redondos de la temporada
12 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Marcar cuatro goles en tierra extraña merecen festejarse. Los Lotina boys lo hicieron el sábado en el campo (lo de festejar), pero les supo a poco. Tres puntos en situación tan agónica, pensaron, bien se merecen un brindis privado. Y nada mejor que una suculenta ensaimada (o dos) para acompañar al cava una vez en casa. A juzgar por lo cargados que bajaban algunos (Jesuli, Catanha...) del avión, debieron de agotar las existencias del típico dulce isleño. Claro que para dulce, el recibimiento, ya que en la terminal de Peinador les aguardaban sus esposas e hijos cargados de abrazos. Hacía cinco días que no se veían (el partido de copa en Málaga tuvo la culpa), así es que los pequeños de Sergio, Milosevic o Gustavo López no veían el momento de colgarse del cuello de sus padres. Para que la fiesta fuese completa Lotina (que ya se ve salvado de la muerte súbita) les dio el día libre. París bien vale una misa y dos victorias seguidas bien valen un descanso para tomar impulso. Amén. Y no dejamos al Celta, porque su fotógrafo oficial, Eugenio Álvarez, está empeñado en aparecer en el Guinness. Méritos está haciendo. Ha conseguido colgar 48.413 instantáneas a un tiempo en Cotogrande. Para que la cosa tenga validez no olvidó levantar acta de la proeza. El notario José Antonio Rodríguez fue el encargado de dar fe. Desde luego, no se ha andado con chiquitas. No es que haya superado el récord en vigor (16.016 fotografías), es que lo ha fulminado. Hubo hasta testigos del recuento, entre ellos, Rubén López, director del Ifevi y Lucía Molares, concejala de Deportes. Nunca mueren. Y es cierto. Carlos Mantilla, por ejemplo, ahí donde le ven, conduce un Mini rojo. Pero no uno recién sacado del concesionario en la nueva versión de la marca, si no el genuino de los 70. ¡Qué envidia! ¡Y qué jóvenes éramos entonces! Otra que mantiene las querencias es Charo López. La hora del tapeo es sagrada (estoy con ella). Sus bares favoritos para tal rito diario mientras hizo de Sarah Bernardt en Vigo fueron los próximos a la Puerta del Sol.