CONTRAPUNTO
12 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.A ESTAS alturas uno puede pensar que en Vigo todo es importante. Y esa trascendencia que la ciudad le imprime a aquello que le afecta explicaría que el equipamiento industrial, la llegada del AVE, la circunvalación o el Plan General lleven años aparcados. Porque lo importante requiere prudencia extrema y, a ser posible, consenso (esa mágica palabra de la que no se ha vuelto a saber desde que se aprobó la Constitución). O eso, o pensar que nada importa, y que por eso todo queda para mañana, para el que venga, para los demás. Uno de los graves errores del gobierno anterior fue no desbloquear el futuro diseño del puerto, condenado a crecer por encima de las preferencias personales. Los actuales rectores del Ayuntamiento no pueden rodar más esta pelota. Lo consideren o no importante, la evidencia no espera. Y es ya evidente que al litoral le hacen falta servicios que no tiene... Lo necesita rápido, con o sin consenso.