A subir la cuesta de enero

La Voz

VIGO

Cuentos Municipales

10 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

STÁN todos dispuestos, La Esperanza Rubia y la cohorte de tres ex-alcaldes que son jefes de grupos municipales, para subir juntos la cuesta de enero. La propuesta ha sido de O Compañeiro , que pasa por ser el que, en apariencia, tiene más preocupaciones sociales. -Si los vigueses sufren, y ahora tienen que pagar los excesos cometidos en diciembre, nosotros no podemos ser menos. ¡A sufrir con ellos! Para subir la cuesta de enero, han elegido la calle de A Laxe, que tiene tal pendiente que parece como el Real Club Celta, que siempre le resulta más fácil ir cuesta abajo. El presidente del Club Gallego de Automóviles Antiguos, tradicional colaborador en la cabalgata de Reyes, les ha dicho que era precisamente en A Laxe, probablemente la calle con más pendiente de Vigo, donde hacían sus pruebas los primeros camiones que llegaron a Vigo, allá por los años veinte del siglo pasado. El que no se despanzurraba en el empeño, era camión que tenía asegurada la larga vida. Cada cual hace la prueba como le peta. El Principito Valiente se empeña en hacer el ascenso de la cuesta de enero como si fuera la San Silvestre madrileña. Pantalón corto y camisetita, sin más, con lo que pasa un frío de pelar. -¡Qué frío hace fuera del Gobierno! -comenta en un momento dado el alcalde breve. El promotor peatonal, o sea El de la Triste Figura , tiene que hacer necesariamente la subida de la cuesta a pie, pero en su caso con la triste y pesada carga de tener que llevar la daga en la cintura... por si en un momento dado hay que rematar a El Principito Valiente. La cuesta más que de enero parece de un trimestre, por lo pesada que le resulta. O Compañeiro hace la subida en un carro de bolas, en plan populista, pero empujado por el forzudo O Rei da Nécora, su único colega de grupo. O Compañeiro se sacrifica pero hace la tarea descansadamente, como en él suele ser habitual. La Esperanza Rubia, que en poco tiempo ha demostrado su influencia en todas las esferas, ha conseguido de los Magos que dejen los camellos en Vigo unos cuantos días más, a cambio de alimentarles con dátiles, que le ha proporcionado el ex-concejal popular Jacinto Lareo. Como es lógico, para conseguir los camellos, previamente ha hecho que este año los reyes fueran El Papá de Sissí , muy parecido al conselleiro de Pesca; El Delegado de la Bien Pagá , con asombrosa semejanza al señor que es Delegado del Gobierno en un importante Consorcio, y el que lleva las cosas portuarias, o sea Palo Al Agua. Sus tres mosqueteros, vamos, tres de los que más arriman el hombro para que ella triunfe. Naturalmente, la primera que ha remontado la cuesta de enero, con sus semiágiles camellos, ha sido la alcaldesa, que piensa para sí: «Creerán que voy jorobada, pero soy la que llega primero a todas partes». El pueblo, emocionado, al verla llegar grita con alborozo por tres veces: «Corina, Corina, Corina». Su jefa de gabinete, La Reina de la Melena , como le suena a Lotina, consigue que digan «¡Perly, Perly, Perly!», y todos tan contentos.