La burbuja

| MIGUEL Á. RODRÍGUEZ |

VIGO

CONTRAPUNTO

10 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

NO reventará. Nunca lo hará. Ni los ministros ni los alcaldes desean que el precio de la vivienda amaine esa tempestad en la que se acostumbró a vivir. Si lo quisieran, corregirían la locura en espiral que centrifuga a los jóvenes hacia la taquicardia. Una pareja que inicia su vida en común está condenada a ser rehén de una hipoteca, fórmula financiera a la que destina hasta el 80% de sus ingresos. Toda una vida ahogada para ser titular de una vivienda que apenas roza los cien metros cuadrados. Y el suelo disparando su precio, y los promotores repercutiendo ese desorden urbanístico en el comprador, y los bancos frontándose las manos... y el gobierno mirando hacia otro lado. Llevamos una década girando la cabeza, sin un sólo incentivo serio hacia la vivienda en alquiler o el control del suelo. Nunca reventará. La burbuja inmobiliaria le conviene a demasiada gente.