Qué puede hacer la pesca por Vigo

| LUIS C. SAAVEDRA|

VIGO

QUE EL Ministerio de Fomento haya penalizado a los comercializadores de pescado fresco con un 50% de aumento de las tasas es, quizá, un cortocircuito más en las nunca perfectas relaciones entre sector privado y administraciones. Álvarez Cascos quiere ingresos por la vía de las tasas, y en parte tiene razón, porque en Vigo los usuarios de las lonjas se han beneficiado de instalaciones modernas a precios muy reducidos. Si el sector de la pesca, que en Vigo es poderoso, por no decir el más poderoso de España, se hubiese implicado en inversiones privadas en beneficio de la colectividad, el ministro asturiano tendría menos argumentos para hacer lo que ha hecho o, al revés, más argumentos para negociar una salida a la baja. Cierto es que la subida es desorbitada, pero no es menos cierto que el compromiso público de la parte privada, no en relación al beneficio propio, ha sido y es casi microscópico.