Según Quintana, sus adversarios creen que eso les permitirá ganar votos en otros lugares El líder nacionalista afirma que la situación evidencia la falta de peso político de Galicia
03 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?a pérdida de un diputado en la provincia de Pontevedra es una mala noticia, a juicio de Anxo Quintana. El portavoz nacional del BNG lamenta el silencio que, respecto al tema, mantienen PP y PSOE y que, asegura, obedece a la creencia de que el ajuste les permitirá ganar votos en otros lugares. Según Quintana, la situación no hace sino evidenciar la falta de peso político que tiene Galicia en el conjunto del Estado. En este sentido, se preguntó si ocurriría lo mismo en provincias como Madrid o Barcelona, máxime habiendo incrementado la población en un 8%, como es el caso de Pontevedra. «Se hubiera producido un escándalo político; en cambio aquí, todos pasan de puntillas y parece que no pasa nada», dijo. Abundando en su argumento, el líder nacionalista subrayó que mientras otras provincias ganan gracias al voto emigrante, los votos de los gallegos que residen en el exterior no computan a la hora de fijar el número de escaños. «Si computasen, dijo, Galicia tendría tres diputados más en Madrid». También se refirió Quintana a la necesidad de que Galicia se incorpore al debate que, dijo, se abrirá después de las elecciones de marzo sobre lo que denominó la reformulación del Estado, independietnemente de quién gobierne. «No podemos volver a estar ausentes. Tienen que escucharse también nuestras propuestas, no sólo las catalanas o las vascas», dijo. O Porriño También hizo Quintana en su visita institucional a O Porriño algunos guiños en clave local. Así, señaló que el gobierno que preside Raúl Francés ha permitido la regeneración democrática en la villa. Dijo también que el trabajo realizado está generando un caudal de ilusión entre los vecinos, entr otras cosas, porque sus demandas son atendidas. Valoró particularmente la capacidad de diálogo y consenso que está mostrando Francés, al tiempo que dijo estar convencido de que ningún partido tiene hoy el derecho de cortar esta labor. Las palabras de Quintana sonaron a recado ante la posible presentación de una moción de censura. Para que ésta prospere sin obstáculos el Partido Popular tendría que ofrecer la cabeza de José Manuel Barros. Es la condición que Gonzalo Ordóñez ha puesto desde el principio para que los independientes porriñeses puedan volver a entenderse con sus antiguos compañeros de siglas.