IN VICUS | O |
02 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.UNO DE LOS recuerdos más entrañables que guardo de ese feliz período de mi infancia en el que comencé a ser consciente y disfrutar, dejando atrás los retazos inconexos de una memoria esquiva, es el de los domingos de invierno por la mañana. No puedo dejar de sonreír cuando rememoro que, dormilona como era, no resultaba fácil convencerme para que me levantara temprano un día en el que no tenía que ir al colegio. Sin embargo, saber que, después de cumplir con las obligaciones espirituales tendría mi recompensa facilitaba la labor de echarme de la cama y ponerme en marcha. Un desayuno caliente, una carrera para coger sitio en la Iglesia y un rato de reflexión precedían al paseo que tanto me gustaba. Cogida de la mano de mi madre caminaba hasta la sede central de la Caja de Ahorros Municipal de Vigo, para escuchar el concierto dominical de la Banda Municipal de Música. A mi me entusiasmaba sentir en vivo y en directo la combinación de los diferentes instrumentos musicales. No voy a negar que el orgullo al oír cómo mi abuelo daba vida al clarinete me infundía una pasión añadida. Con el tiempo y después de haber tenido la fortuna de escuchar a grandes orquestas interpretando de forma magistral a los clásicos, valoro mucho más a aquellos profesores que con mucho entusiasmo y dedicación, nos amenizaban las lluviosas mañanas de invierno, nos alegraban durante las fiestas y acompañaban con solemnidad las diferentes procesiones religiosas. Quizás Vigo sea una ciudad demasiado grande para una simple Banda Municipal y demasiado pequeña para una Orquesta Filarmónica pero, siempre cabe una alternativa. ¿Por qué no una pequeña orquesta que permita dar un futuro a los jóvenes músicos de nuestro conservatorio? Sólo sería necesario que entidades financieras y empresariales de la ciudad aunaran esfuerzos para ponerla en marcha. Una buena gestión para lograr que se autofinanciara con sus conciertos evitaría que se convirtiera en un lastre económico. Así Vigo recuperaría la «institución musical» que tanto se echa en falta y tanto nos gustaría tener.