La policía estrecha el cerco a los cómplices de la explosión de Arcade

E. V. Pita VIGO

VIGO

La Guardia Civil busca pruebas contra varios sospechosos de ayudar a incendiar el pub La víctima pereció en la salida del pub tras la inhalación de gases tóxicos

28 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La explosión intencionada que devastó el día 18 la discoteca Lucem de Arcade todavía conmociona a los vecinos. «Se sabe ya quienes fueron pero su identidad permanece oculta bajo secreto de sumario», comentaba ayer una vecina. La deflagración causó daños en los edificios colindantes. Por el momento, la investigación judicial continúa en busca de pruebas que incriminen a los supuestos cómplices de Marcos Blanco Puente, el joven vecino de A Feira que pereció en el pasillo de la entrada, entre dos puertas. Todo apunta a que éste no actuó solo y que contó con la colaboración de otras personas para conseguir la gasolina con la que, según las sospechas policiales, prendieron fuego al pub. ¿Cuál fue el móvil? La Guardia Civil no descarta ninguna hipótesis. La autopsia descarta al menos que la víctima fuese asesinada y que su cadáver fuese abandonado en el local en llamas, como sugerieron algunos allegados. El análisis forense certifica que Marcos, apodado Jazz por su pandilla, falleció cuando huía del local a consecuencia de la inhalación de gases tóxicos, probablemente por la densa humareda. No cabe duda de que el incendio fue intencionado y que el producto usado fue gasolina mezclada con un explosivo aún sin identificar. Todo apunta a que un cómplice se encargó de adquirir el combustible. Una de las incógnitas de la investigación es cómo accedieron dichas personas al local. Al parecer, junto a la víctima aparecieron unas llaves que podrían ser copia de las del local, por lo que no forzaron la entrada.