Reportaje | Onomástica local El registro civil de Vigo inscribió a cerca de dos mil seiscientos recién nacidos a lo largo del presente año, que aportaron 462 nombres diferentes
20 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El año 2003 no ha dejado cambios significativos en las tendencias onomásticas de los vigueses. Si el pasado año, los nombres más empleados para designar a los nuevos vigueses fueron Pablo (significa el menor) y Lucía (la que nació a la luz del día), los doce meses que estamos a punto de cerrar volvieron a situar a estos mismos nombres en la cima del nomenclator local. A falta de unos días para terminar el año, el registro civil vigués certificó el nacimiento de cerca de dos mil seiscientos chavales, repartidos a partes casi iguales entre ambos sexos. El mes más prolífero fue septiembre con 271 inscripciones, seguido de mayo con 254, mientras que los meses más estériles fueron julio y abril con menos de 200 inscripciones respectivamente en el registro vigués. La clasificación onomástica comparada con el año 2002 deja fuera de los nombres favoritos, en el bando de los chavales, a los manueles y sergios, mientras que permite la entrada con gran fuerza de los hugos, nombre revelación del año con 43 entradas, aunque muy lejos de la gran estrella Pablo con 60 repeticiones. En el bando de la niñas, el nombre más perjudicado respecto al pasado año es Lara, practicamente diluido en el 2003 entre las lucías y paulas. Por el contrario, el nombre femenino que ha experimentado un crecimiento comparado más fuerte es Laura, que fue inscrito en 47 ocasiones, aunque también a gran distancia de las 63 lucías y de las 50 paulas dominadoras de la clasificación femenina. De la a a la z El análisis onomástico del año que termina permite realizar una nueva disección atendiendo a la primera letra de los nombres elegidos por los padres y madres vigueses. En este caso, los nombres que comienzan por la letra «a» han sido los preferidos de los vigueses. En 489 ocasiones se han inscrito este año nombres que comenzaban por esta letra. La diferencia con respecto a las otras letras es abismal, ya que la siguiente es la eme que registró 250 nombre y la tercera la ele con 200 inscripciones. También se puede cuantificar el número de nombres, no repetidos, que han sido empleados a lo largo del presente año. En total han sido 462 nombres diferentes los elegidos. También en este aspecto, los nombres iniciados por la letra «a» se llevan el primer puesto con ochenta y tres entradas, seguida de la letra eme con cuarenta y un entradas Las únicas letras que no aparecen representadas en las nuevas inscripciones onomásticas son la eñe y la cu, mientras que de las existentes las menos empleadas han sido la uve doble, sólo presente por un Walter Ariel, la «u», con una Uxía y un Uxío, y la letra ceta representada por cuatro niñas llamadas Zaida, Zaira, Zora y Zoe. De momento, las dos leticias inscritas este año no sucumbieron a la ceta de doña Letizia.