La Mirilla Tres mil personas acudieron a Alcampo para ver a la cantante eurovisiva, que participa en una campaña benéfica
15 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Iago Rosendo, a punto de cumplir los 13 años, empezaba a gimotear cuando se iba acercando a la pole position, la primera fila. El chaval estaba taquicárdico y cuando por fin alcanzó a Rosa rompió en un mar de lágrimas de emoción. Colectiva Iago fue uno de los participantes más activos en la histeria colectiva que causó la eurovisiva cantante en Alcampo. El número de aistentes al evento era objeto de diferentes apreciaciones. Parecía una manifestación: según la Policía X y según los organizadores, 3X. Los responsables de prensa de Alcampo perjuran que dados los metros cuadrados de pasillo había tres mil personas. Rosa López estaba espléndida y muy cariñosa con sus fans. A pesar de que tuvo que dar miles de besos y abrazos, Rosa no perdió el entusiasmo ni la sonrisa. La cantante participa en una campaña que se llama «Ningún niño sin juguetes» organizada por el centro comercial. Consiste en que la gente lleva juguetes nuevos a Alcampo y se los entrega a Rosa, que a su vez se los da, en el caso de Vigo, a Cruz Roja para que los repartan a otras entidades como Caritas, asociaciones de vecinos... El año pasado Cruz Roja repartió mil quinientos juguetes nuevos. Si todos los que besaron y abrazaron a Rosa ayer hubieran llevado un juguete se habría duplicado al cifra. pero no fue así y muchos acudían para hacerle fotos o piropearla.