EL PERISCOPIO
03 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.? Márketing político. La verdad es que los integrantes del grupo municipal popular vigués están haciendo gala de una prudencia de tal calibre que en lugar de concejales parecen instructores de tráfico en clases especiales para niños de jardín de infancia. De sus bocas no ha salido públicamente nada que permita atisbar una euforia desmedida por tocar ya con la punta de los dedos la alcaldía viguesa, aunque haya mucho de táctica y estrategia política detrás de los movimientos de estos días. Por ejemplo la puesta en escena del ciclo de conferencias de conselleiros que, debido a las fechas en las que estamos a punto de entrar y en lo cargado que traen sus maletines de inversiones, bien pudieran llegar en carroza y con pajes portando un montón de maquetas de regalo para abrir boca de las obras y proyectos con los que van a llenar la ciudad. Y es que de esa manera la maquinaria popular pretende mover la balanza de la opinión pública viguesa. Contra el carisma sumado por Ventura Pérez Mariño en sus meses de experiencia municipal el PP pretende ganar la batalla pasando a la historia como el partido que más inversiones hizo en Vigo en un mandato. ? Pero hay casi codazos. Pero ante la historia no todos son iguales ni la memoria registra con la misma fuerza los nombres de los protagonistas. Por eso, aunque no se puede decir que haya codazos en el seno del grupo popular, si hay posicionamientos para colocarse en el lugar óptimo en el momento del reparto de áreas de gobierno. La más codiciada es lógicamente la de Urbanismo. No porque todos ellos quieran trabajar con Xabier Rivas , a quien el PP apoyó junto al BNG en la pinza sección urbanismo para seguir en el puesto de la gerencia. No es por eso, sino porque ser el edil de Urbanismo que ponga en marcha el Plan General marca mucho. Las quinielas favorecen las opciones de Chema Figueroa , actual viceportavoz y responsable de Hacienda y Turismo en la Diputación. Pero López Chaves también tiene aspiraciones y José Manuel Iglesias experiencia. Lo cierto es que al final voluntarios para lo de la construcción sobran, en cambio para lo del tráfico.