La mayoría de los excesos sonoros tienen su origen en locales de música o en viales con mucho tráfico Los ciudadanos son partidarios de que se efectúen seguimientos periódicos
29 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Cada dos días la policía local realiza una medición sonométrica. En lo que va de año suman ya 212, una media algo superior a la de campañas anteriores, que se sitúa en las 225 anuales. La mayor parte tiene como objetivo controlar el exceso de ruido en locales de música. Las zonas más conflictivas siguen siendo el Casco Vello, y sobre todo, Churruca. Si bien, en el barrio histórico se ha detectado una progresiva mejora en el nivel de ruido desde hace tres años, al mismo tiempo se observa una ampliación de los días de bullicio, que ha pasado del tradicional fin de semana a la incorporación paulatina de jueves y viernes. Tal panorama genera cierta inquietud entre el vecindario que teme una vuelta a la época más conflictiva. En este sentido, Ana Casas, coordinadora del Plan Comunitario y en su día una de las mayores defensoras de los intereses vecinales en favor del derecho a una mínima calidad de vida, opina que sería conveniente convocar a la comisión de ruidos para evitar un rebrote del problema. La última reunión tuvo lugar antes de las elecciones municipales. Incremento Pese a admitir una mejora considerable de la situación, Casas ha detectado desde el verano la apertura de locales que con anterioridad no ocasionaban problemas y que cada vez se hacen notar más. En su opinión, los responsables municipales deberían organizar un plan de seguimiento y control para mantener los logros y evitar que la situación se desborde. Pone como ejemplo la noche de los jueves, que antes pasaba desapercibida y en la actualidad ya ocasiona molestias. En lo que se refiere a otros ruidos ajenos a los locales de música, los vecinos del Casco Vello se quejan, aunque en menor medida, del sistema de recogida de basura. A su juicio, ha empeorado la calidad de vida por el estruendo que provoca la retirada de los contenedores. La demolición del antiguo edificio de Sanidad Exterior es la única obra que, según aseguran, molesta en este momento. Comentan que hasta hace poco también sufrían la rehabilitación del edificio que hoy acoge el centro de salud del Casco Vello, en la plaza de la Constitución. Las obras del plan Urban las recuerdan como un horror, más que nada por el tiempo que se prolongaron. La policía local achaca, en parte, a la edificación antigua el mayor número de molestias en esa zona y otras similares.