?ois Castrillo y Anxo Quintana evidenciaron ayer, en un intervalo de apenas dos horas, que no existen una total sintonía entre la dirección del BNG en Santiago y el grupo municipal de Vigo. El portavoz nacional dijo en una entrevista concedida a la Radio Galega que Ventura Pérez Mariño tenía que ganarse la confianza de los nacionalistas si quería seguir siendo alcalde, mientras que el portavoz municipal cerraba esa posibilidad poco después en una rueda de prensa. Las frases pronunciadas por ambos dirigentes son fruto del debate interno que ha vivido la organización frentista, que ha pasado de atacar frontalmente a Pérez Mariño a formularle críticas más suaves desde que decidió presentar la cuestión de confianza. Gesto Quintana se felicitó de que los socialistas aceptasen el planteamiento que le habían hecho llegar en los últimos días, mientras que Castrillo le recordó a Pérez Mariño que había vaticinado una moción de censura y que no ha tenido más remedio que someterse a una cuestión de confianza. El PSOE pidió que se valorase el gesto del alcalde como una muestra de acercamiento y de deseo por recomponer la situación mediante el diálogo. Castrillo recordó en este sentido que fue el actual regidor el que, a juicio de su formación, decidió romper unilateralmente el pacto de gobierno de coalición que habían firmado el 14 de junio. Castrillo señaló que la cuestión de confianza a la que se somete el regidor del PSOE es el mecanismo «máis democrático, máis limpo e máis claro» para reconducir la situación en el Ayuntamiento. Dio por hecho que los votos nacionalistas y populares conducirán al cese de Pérez Mariño. Para Quintana, el gesto del alcalde ha sido satisfactorio. También pidió tiempo para que ambos partidos tratasen de llegar a un acuerdo con una fórmula de gobernabilidad.