La de ayer fue una jornada de tensa espera entre los concejales socialistas del gobierno y también para los nacionalistas en la oposición. Los primeros estuvieron todo el día a la espera de las noticias que llegaban desde Santiago y al mediodía celebraron una reunión de grupo para abordar la situación. Todos trataron de mantener una prudencia extrema, motivo por el cual su portavoz, María Xosé Porteiro, se negó a realizar declaraciones «que pudieran entorpecer lo que se está hablando en estos momentos en Santiago». En función de esta premisa evitó realizar cualquier valoración política. «Xa falamos onte» Algo parecido ocurría en las filas nacionalistas. Sus concejales estuvieron gran parte de la jornada alejados de la oficina municipal del Bloque donde tienen su base de operaciones sus siete ediles. Tampoco hubo manifestaciones a la espera de lo que decidieran Anxo Quintana y Emilio Pérez Touriño. «O que tiñamos que dicir xa o falamos onte», aseguró un portavoz en alusión a las declaraciones de Lois Castrillo tras el pleno municipal pidiendo la retirada de Ventura Pérez Mariño.