La Princesa ya no es lo que era

VIGO

RICARDO FERNÁNDEZ

Reportaje | Menos de 2.000 personas en la calle por el primer aniversario de la tragedia La manifestación de los estudiantes por la mañana fue más numerosa que la concentración en la plaza del casco vello por la que apenas aparecieron líderes políticos

13 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Mascarillas, bolsas negras de basura imitando el chapapote, pancartas y gritos, muchos gritos. La Plataforma Nunca Máis escenificó ayer en las calles de Vigo sus protestas en el aniversario de la tragedia. Unas mil personas asistieron a la manifestación universitaria que se celebró por la mañana y unas setecientas, a la concentración ciudadana de protesta que tuvo lugar por la tarde en la plaza de la Princesa. Este espacio no se llenó. La lluvia se alió con el chapapote. Hace nueve meses todos los políticos de izquierda se apuntaban a las manifestaciones de Nunca mais. Ayer sólo se vió a Julio Alonso, candidato de IU. Sí participaron sindicalistas de la CIG e intelectuales como la escritora Marga Doval, que leyó el manifiesto escrito por Manuel Rivas. Quienes volvieron a la calle fueron conocidos líderes estudiantiles como Silvia Bermúdez, una de las grandes dirigentes juveniles. Su corta estatura la supera gritando más que nadie con la ayuda de un potente megáfono. Bermúdez es tímida frente a los halagos pero se crece en las protestas. Está realizando el doctorado en derecho laboral y ayer se pronunciaba con contundencia y claridad. «Si houbese outro Prestige pasaría o mesmo» y «eles (Gobierno, Xunta) siguen mintendo dicendo que as praias están limpas». Bermúdez es la responsable comarcal de Galiza Nova, la rama juvenil del BNG. Ayer la mayoría de los que salieron a la calle para protestar eran miembros de organizaciones nacionalistas. Miguel Villaverde, vicerresponsable nacional de los Comités Abertos de Facultade, el sindicato de estudiantes nacionalista, fue el encargado de dar lectura al pregón al término de la manifestación estudiantil que partió de Peritos y acabó en el Concello. Para Villaverde el Plan Galicia ha consistido en «poñer un tren e un par de paradores». Miguel, conocido como Miki, era uno de los que más gritaba ayer: «Non calamos, non perdoamos» entonaba Villaverde a la espera de los coros. «Incomppetentes» «Incomppetentes». Así rezaba la pancarta que abría la manifestación de estudiantes. Aunque se habían suspendido las clases en muchos centros para facilitar la participación, la mayor parte de los estudiantes que abandonaron las aulas al filo de las doce de la mañana se fueron para sus casas o para las cafeterías. «Isto nos pasa por un goberno facha» fue otro de los lemas coreados por los manifestantes. Nunca máis desgrana los argumentos para quejarse: recuerdan que el fuel que permanece en el pecio, unas 14.000 toneladas, sigue siendo una amenaza y que se han limpiado los arenales y las rocas pero no los fondos marinos. En cuanto a los restos de petróleo en la cadena alimentaria en la plataforma sostienen que no existe un criterio unificado sobre la concentración de hidrocarburos en los productos alimentarios procedentes del mar. Consideran imprescindible que se hagan estudios epidemiológicos sobre el impacto del fuel en la cadena trófica y en la salud humana. Una de las mayores críticas se centra en el Plan Galicia. Miguel Villaverde asegura que de los 12.459 millones de euros prometidos en los presupuestos generales del Estado sólo se contempla el 7% de esta cantidad sin compromiso de futuro.