EL DESPEGUE AFRICANO
01 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Vino a decirlo a Vigo el propio ministro de Pesca angoleño, Salomao Xirimbimbi: «Queremos 400 pesqueros». El Gobierno africano invertirá 100 millones de euros en esta operación, de la que pueden salir altamente beneficados los astilleros de la Ría. Luanda, capital del país, precisa 150 barcos artesanales, y otros tantos de cerco, además de 70 palangreros, 60 atuneros, dos transportes frigoríficos de 80 metros de eslora, una decena de arrastreros de fondo y otros tantos pelágicos, cuatro buques de investigación de tamaño medio y otro de gran porte, además de trece patrulleras de vigilancia. Vigo busca fuera lo que no tiene en casa: Pescado, naturalmente. Los intentos de los armadores locales para tratar de penetrar paulatinamente en diferentes países africanos mediante pequeñas inversiones de entre 150.000 y 300.000 euros, con vistas a poder pescar en sus aguas soberanas, ha abierto los ojos al sector naval vigués, ya que estos países reclaman como contrapartida a las licencias de pesca y a las empresas mixtas creadas con socios extranjeros, la construcción exterior o en su propio territorio de buques artesanales para poder desarrollar su sector en el futuro. Guinea-Conakry, Ghana y Senegal, entre otros, han sido objeto de estudio o operaciones concretas por parte de firmas armadoras, como López Soto o Vieirasa. Los Gobiernos locales subsaharianos están insistiendo cada vez más en que en el acuerdo pesquero que se firme con los pescadores vigueses para permitirles faenar en sus costas, se incluya una claúsula en la que se exigen inversiones en el sector naval, para la construcción de pequeños astilleros en los que se diseñen naves que trabajen a corta distancia de la costa. Fuentes empresariales señalan que esta es una opción que se está estudiando y que se pedirá ayuda al sector naval vigués en el caso de que esto sea necesario. Los Gobiernos africanos más pobres piden sobre todo que se traslade allí el know how de la construcción naval, con la finalidad de montar un sistema de astilleros propio, frente a la compra directa de unidades en el exterior. Este modelo es más bien el que han elegido para desarrollar su sector pesquero Gobiernos como los de Angola, Marruecos o Brasil, y al que se podría unir en el futuro Mozambique, que está dispuesto a firmar un pacto de pesca con la UE para los próximos tres años. En este caso, el sector naval vigués saldría altamente beneficiado, porque no sólo se trataría de dar asesoramiento y construir embarcaciones de pequeño porte, sino realizar el proyecto desde el principio para unidades de cierta envergadura. Los contratos, además, llegarían en un momento en que no acaba de despejarse el futuro de esta actividad, tanto para los pequeños y medianos astilleros como para las industrias de síntesis. Primeros contactos Empresarios del sector de construcción naval aprovecharon la celebración de la Feria Mundial de la Pesca en Vigo, el pasado mes de septiembre, para iniciar los primeros contactos. El astillero M. Cíes invitó al ministro de Pesca de Brasil a una botadura, la del Nuevo Airiños , un prototipo de palangrero de fondo y de superficie, para mostrarle la potencialidad de la empresa y ofrecerse como posible proveedor. En efecto, Brasil se ha mostrado interesado en la posibilidad de contratar buques con M. Cíes, lo mismo que Marruecos, que también considera que la empresa viguesa se adapta al tipo de naves que quieren para su sector.