Crónica | Campaña municipal para aliviar el tráfico en la ciudad Una conductora vuelve de compras y se topa con una nota del Concello en el parabrisas. «¡Una multa!», exclama. Falsa alarma. Sólo era un escrito informativo
16 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.En el cruce de Marqués de Valladares, una conductora observa repetidamente el papel amarillo pegado en su parabrisas. Éste señala que el usuario del vehículo ha aparcado en doble fila, «obstruindo a calzada e impedindo a circulación». Y añade que la cuantía de la sanción asciende a 150 euros. «!Es una multa!», comenta incrédula la mujer a otra conductora que va a arrancar. Tras releer el papel, la ciudadana descubre que sólo se trataba de un susto. Sólo le resta mirar al fondo de la calle en busca de la cámara indiscreta. La supuesta multa advierte que es un documento no válido que sólo tiene uso publicitario pero que cuando termine esta campaña el uno de noviembre «actuarase intensamente na retirada de vehículos» por la grúa. Un operario de dicho servicio de grúa confirma que «en unos días vamos a empezar a actuar». Los turismos estacionados en la calle Rosalía de Castro también han aparecido empapelados con este tipo de publicidad. El objetivo es lograr un tráfico «máis agradable» en una ciudad en la que circulan 150.000 automóviles cada día. Entre los conductores se ha transmitido el rumor de que la doble fila se castigará con sanciones astronómicas. «Nos quieren cobrar una multa de 100.000 pesetas», comenta el propietario de un turismo junto a un cobrador del ORA. La sanción oscila entre los 150 y los 301 euros, así como 104,70 si actúa la grúa. La medida fue bien acogida por algunos conductores pues confían en que así se dará el jaque mate a los atascos. En García Barbón, el Concello señalizó con pintura roja el carril bus como medidas para fomentar el transporte público. A este ritmo, las calles de Vigo se parecerán a las fluidas avenidas de Nueva York, repletas de taxis amarillos y buses, y donde apenas se puede estacionar.