Cuentos Municipales
11 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.L MENOS son 13.000 las vergüenzas que tiene que soportar este Gobierno. Por otros tantos expedientes con tramitación notablemente retrasada en la Gerencia de Urbanismo. A esa conclusión han llegado Martín Códax y su tataranieto Cachamuíña . En este caso en ausencia de El Destroyer , que por considerarse concernido -algo que está tan de moda- no quiere intervenir. Es notorio que él es la persona que más pleitos urbanísticos ha ganado al Concello. El empleado de Citroën y el cobrador de los decesos La Fe estiman, sin embargo, que es imposible retrasar tanto expediente en solamente cien días que llevan mandando los de El Principito Valiente, y que la culpa de la situación se debe, necesaria y mayoritariamente, al anterior gobierno municipal. A lo peor hasta le cae algo de culpa al de Con la Cabeza en Estrasburgo , líder del equipo anterior al que dirigía El de la Triste Figura. Pero será éste el que tenga que arbitrar medidas para resolver el caos que se ha adueñado de la Gerencia de Urbanismo. Martín Códax ha tenido la habilidad, como en él es habitual, de colocar el micrófono de su sonotone inalámbrico, en la chaqueta de un concejal influyente. Con lo que él y Cachamuíña van a tener oportunidad de seguir desde contrabarrera una reunión en la que se trata, precisamente, de abordar el problema de las 13.000 vergüenzas. - Lo primero que tenemos que conseguir es que no entren en la Gerencia más expedientes -apunta un concejal del Gobierno-. Yo propongo que coloquemos en la ventanilla en la que se reciben al presentador del telediario del fin de semana de Telecinco. Visto lo feo que es, a esa ventanilla no se acerca nadie. Y si no conseguimos ficharle, lo intentamos con su colega, el de lunes a viernes a las 14.30. Ese no será por feo, pero con los gestos que hace, los administrados estarán permanentemente despistados. No sabrán si les manda a O Porriño o a Cangas a presentar los expedientes. - Esa es, precisamente, otra de las medidas que hay que tomar para evitar nuevos expedientes. Animar a los que vengan a presentarlos para que lo hagan en los pueblos inmediatos: en Mos, en Nigrán, en Redondela... y hasta subvencionarles por ello. Por supuesto, al que decida cambiar la obra a Cangas o Moaña le pagaremos además el barco de ría. - Sí, pero con eso lo único que conseguiremos será que el bicho no engorde... pero seguirá habiendo un bicho con unos pitones de muerte. Al menos, consultar a Ana Pastor y que nos diga cómo se forma una lista de espera sin que se mueran los clientes aguardando que les atiendan. Será una pequeña satisfacción, pero algo será para los titulares de esos 13.000 expedientes de la Gerencia de Urbanismo. Proponen las soluciones más peregrinas, incluso sortear entre aquellos titulares de expedientes que los retiran, actuaciones en «Salsa rosa», «A tu lado» e incluso «Tómbola». Otro propone tirar los 13.000 expedientes al aire y recuperar solamente los que caigan sobre una pequeña mesa de 1.10 por 2.20... y lo demás, que sea responsabilidad del equipo de limpieza. - Pues yo creo que lo más sencillo -dice el concejal que tiene cara de más despabilado- es simplemente obligar a los funcionarios a trabajar, y reforzar a los de la Gerencia con todos los que sobran en la casa grande, que no son pocos. Con eso no tardaríamos demasiado en despachar una buena parte de los expedientes. Los asistentes, a coro, le replican: - ¡Vaya, hombre, ya salió el de la solución imposible!