Los socialistas no prejuzgan si el uso del inmueble debe ser público o privado La propuesta precisa los votos del Bloque para que pueda ser aprobada
08 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los socialistas han decidido defender el mantenimiento del edificio que hasta hace unos años ocupaba el colegio Cluny y que la orden religiosa que lo gestiona trasladó a la carretera provincial para disponer de mayor espacio e instalaciones más modernas. En pleno debate sobre la reclamación de la empresa que firmó un convenio con el ex alcalde Manuel Pérez para construir un inmueble en la parcela, el concejal de Urbanismo anunció ayer que el PSOE defenderá la pervivencia del edificio por sus valores urbanísticos. La medida supone un cambio importante en los planteamientos socialistas, que vuelven a ser los de hace una década. A principios de los noventa socialistas y nacionalistas vetaron los sucesivos intentos del PP para recalificar la parcela y financiar de esta forma que el colegio Cluny se instalara en el extrarradio. Pese a ello la congregación llegó a un acuerdo con una sociedad inmobiliaria, que financió la operación después de que la orden religiosa suscribiera un convenio para urbanizar la parcela con Manuel Pérez. Decisión minoritaria La propuesta del PSOE fue dada a conocer por el concejal de Urbanismo, Mauricio Ruiz, quien también se la comunicó a los socios nacionalistas. Sin embargo, fue planteada como una opción socialista a la espera de que el BNG se manifieste. En medios municipales se duda que el Bloque la apoye, con lo cual estaría condenada al fracaso ya que el PP respaldó en su momento la recalificación y mantiene la misma postura. En medios nacionalistas se reconocía ayer que su postura tradicional era la de mantener el carácter escolar de la parcela, pero rechazaron opinar sobre el valor arquitectónico del edificio y mucho menos sobre la postura del PSOE. Respecto a la reclamación, los técnicos municipales y los socialistas consideran que un convenio que no es ratificado por el pleno carece de valor y que, en todo caso, las propuestas aunque sean del alcalde, no vinculan mientras no obtienen al menos el respaldo de la corporación municipal. Para el grupo socialista el conjunto de la corporación «es el único órgano competente para determinar la futura ordenación de este ámbito de la ciudad». Espacio a proteger Respecto al edificio, la opción de que se mantenga como está se basa en la creencia de que «forma parte de la memoria histórica de Vigo y por lo tanto debe ser preservado no sólo por su valor arquitectónico sino también por tratarse de un espacio abierto configurado en un ámbito tan consolidado y densificado como es esta parte de la Gran Vía». Para el PSOE, por tanto, influyen tanto las características tipológicas del inmueble como la zona verde aledaña.