El pleno decidió paralizar el proceso de privatización del agua, el saneamiento y la gestión de la depuradora iniciado por el PP. El anterior alcalde, Javier Barreiro, criticó con dureza esta medida, advirtió de las consecuencias económicas que implicará para el concello y auguró que finalmente se privatizará el servicio. El equipo de gobierno dejó claro que la medida responde al convencimiento de que ninguna de las ofertas era buena para el ayuntamiento. El alcalde reiteró que se va a encargas un estudio técnico y económico sobre la situación y necesidades del municipio en el abastecimiento de agua y el saneamiento. El resultado de este estudio determinará qué hacer, si privatizar los servicios o gestonarlos desde el ayuntamiento. «O estudio dirá que é mellor, si a xestión directa ou a indirecta», dijo Xosé Manuel Millán. El PP, APOM y el PSOE se muestran a favor de privatizar el agua, el saneamiento y la gestión de la depuradora. BNG e InMo son más reacios, especialmente la formación de Leites. Los tres primeros argumentan que existe un acuerdo con el Concello de Vigo para pagar la deuda generada (más de dos millones de euros, según indicó la responsable de Facenda, Modesta Riobó) y que el Concello de Moaña no tiene capacidad para hacer frente a este pago.