La Mirilla Quintana Martelo presenta en la Galería VGO la exposición de pintura «Latexo roxo», en la que hace convivir el concepto abstracto con el elemento representativo
19 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Manuel Quintana Martelo presenta en la Galería VGO (calle López de Neira, 3), hasta el 17 de octubre, la exposición Latexo roxo , un título que encierra un intencionado pulso emocional. «Utilizo el color como hilo conductor en una exposición relacionado con las emociones, el calor, los sentimientos, con la sangre; ese camino entre la violencia y la relajación», explica el pintor perteneciente a la generación Atlántica. La muestra pictórica que se expone estos días en la ciudad de Vigo es corta en cuanto al número de obra_«debido al proceso de trabajo que requiere bastante elaboración»_pero se completa con un grupo de acuarelas en papel, relacionadas con los propios elementos pintados. «Normalmente hago un ejercicio doble de pintura y en papel, que está a caballo entre el boceto y una obra con entidad propia una vez finalizada», afirma el artista compostelano Manuel Quintana Martelo. El pintor compostelano sigue en Latexo roxo una línea ya trazada en las obras que el pasado año acudieron a la Feria de Lisboa y a una galería neoyorquina. «Me hice un planteamiento para trabajar de una forma dual, confrontando un elemento de concepción abstracto con un elemento representativo en una misma pieza, aunque distanciando las dos partes», señala el artista que reconoce una constante en su carrera, hacer convivir la forma y la no forma, algo que «produce un efecto de impacto y las tensiones lógicas de cualquier confrontación». El objeto, el concepto y el proceso de construcción se interrelacionan en la obra de Quintana Martelo, aunque él tiene claro el valor que tiene cada uno de estos elementos. «Aunque en mi obra hay una parte muy llamativa que es el realismo, yo aborrezco el hiperrealismo». Declaración de principios. «Me gustaría acabar exponiendo el propio proceso de la obra y eso me acerca a ese punto conceptual». Un deseo. «Existe un ejercicio de oficio, de representación, no lo niego». Una confesión. Este artista ve un buen momento en la pintura gallega, apoyada por la presencia del Marco y del Centro Gallego de Arte Contemporáneo de Santiago, pero no se olvida de su generación: «Nosotros seguimos ahí, dando caña, con polémicas y controversias».