RAPACES | O |
17 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.TIENES DEMASIADO TIEMPO libre y te sientes solo. Tienes pocos amigos y te agarras a los que te van quedando. Ni estudios ni trabajo te satisfacen. Machacas toda forma de convivencia. Manejas dinero aunque no sea tuyo. Juegas en cuanto tienes un momento o te lo buscas. Sólo es jugar, meter pasta es un vicio menor. Crees que ganas más de lo que gastas, que derrotas al azar con trucos de listillo. Pides préstamos a familia, amigos o bancos, y eres incapaz de devolverlo. Quieres recuperar pérdidas y mejorar tu situación jugando más dinero. Prometes dejar de jugar y en poco tiempo vuelves a lo mismo. Mangas dinero a tu familia, amigos o empresa, para superar una mala racha. Estás empufado y tus relaciones se van a romper. Casi sólo piensas en el juego, pero ni siquiera disfrutas jugando; has perdido el control de tu vida. Cada vez robas más. Ya no puedes pagar tus deudas ni tienes de dónde sacar más dinero para jugar. Todo son mentiras y broncas en tu vida. Te sientes perdido, una mierda. Te desprecias con todas tus fuerzas, tienes ganas de matarte y acabar de una vez... Es probable que seas varón, joven o adolescente. Es seguro que tienes un problema grave aunque seas mujer. No eres un bicho raro ni una mala bestia, aunque te maldigas a ti mismo. En realidad, créetelo, estás enfermo; lo dice la Organización Mundial de la Salud. Sufres terriblemente una adicción salvaje. Y hay una buena noticia para ti: tiene solución. Muchos otros lo superaron con ayuda adecuada. Da el paso. No estarás preso ni te sentirás solo, tendrás gente como tú a tu lado, apoyándote para que lo consigas, para que vuelvas a vivir bien; si tú quieres. Garantizado.