La Armada viaja en autobús

La Voz

VIGO

CAPOTILLO

La Mirilla El aula móvil de las fuerzas profesionales recala en Vigo con el fin de mostrar a los jóvenes una profesión hecha a medida

16 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Cinco años recorriendo kilómetros con el fin de vender la que se considera la profesión del futuro: las Fuerzas Armadas. El autobús militar recala en Vigo tras un viaje que lo ha llevado por el resto de las provincias gallegas, el Principado de Asturias, Cantabria, Castilla y León y La Rioja. Hoy, quien lo desee podrá visitarlo en Príncipe, en horario de 10.00 a 14.00 horas y de 16.30 a 20.30 aproximadamente, y a partir de mañana en la calle Venezuela. A pesar de que ayer eran pocos los que se animaban a conocer la Armada Española, el lunes más de 30 personas se dejaban seducir por ella. El tema económico parece ser una de las principales preocupaciones de los jóvenes que se acercan al autobús o la búsqueda de un complemento a sus estudios. Y es que la Armada les presenta «un trabajo remunerado desde el primer día», asegura José Manuel Muíño, cabo primero de infantería marina, «donde un soldado puede ganar desde los 600 a los 900 euros». Rambo es sólo ficción «En los pueblos del interior la gente se interesa más por conocernos, ya que no tienen comandancias navales o centros de selección», expone Muíño, que destaca, además, que las chicas se animan cada vez más a alistarse en la Armada. «No hace falta ser Rambo para ejercer esta profesión», matiza, «te sorprenderías de la cantidad de mujeres que hay hoy en día en las Fuerzas Armadas». Y hablando de mujeres el cabo recuerda cómo el año pasado cinco chicas de un pueblo de Córdoba le pidieron que las apuntara y las mandara lo más lejos posible. «Era la única salida que tenían para poder seguir estudiando», comenta, «y ahora tres de ellas están destinadas en la Armada en Ferrol». Una forma de compaginar el trabajo con los estudios universitarios. Y es que ya son más de 10.000 las mujeres que militan en las Fuerzas Armadas, alcanzando un empleo máximo de comandante. En opinión de José Manuel Muíño, la guerra de Irak no ha supuesto en lo que va de año un aumento de alistamientos, aunque «hay quien es más reacio en épocas de conflicto y prefiere alistarse en tiempos de paz», afirma. Sea como fuere las Fuerzas Armadas del siglo XXI ofrecen puestos para todos los perfiles, aunque las preferencias por el ejército del aire marcan las distancias. Y es que frente a las mil plazas que oferta, el ejército de tierra convoca 15.000 y la armada 8.000. Las pruebas físicas, psicológicas o el reconocimiento médico pueden ser sólo el principio de una profesión que va ganando con los años en prestigio y que, a juicio de Muíño, dista mucho de la concepción yanki.