Cuentos Municipales
06 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ADIE SABE cómo se las ha arreglado El Principito Valiente para convencer a todo su Gobierno, a los dos grupos del mismo, a pasar revista a la vuelta de las vacaciones. Martín Códax, el viejo vate reconvertido en empleado nocturno de Citroën y observador de la vida municipal, cree que el regidor ha tenido en cuenta, y aplicado a renglón seguido, alguna sugerencia de un experto en imagen que le ha recomendado ser duro, ordenancista, para conseguir sus objetivos y amainar al enemigo que tiene en casa. Que más que La Esperanza Rubia , líder popular, y El León de Os Valos, mano derecha de ésta (¿lo seguirá siendo desde la Diputación?), tiene un enemigo que sienta a su mesa, que son los muchachos de El de la Triste Figura. Con éstos ha empezado precisamente la revista. Pelos correctos, zapatos limpios, pantalones o faldas bien planchados... pero El Principito Valiente queda un poco mosca cuando observa dos anomalías, las mismas en todos los casos, en el conjunto de sus socios y adversarios a la vez. Que en la vida municipal la cuadratura del círculo es un fenómeno que se produce con harta frecuencia. Su descubrimiento está en las uñas de los siete ediles nacionalistas, todas ellas bastante más largas de lo que es habitual, y sus lenguas, en todos los casos afiladas a machete. -Tengo la impresión, Sor Alegría -le dice El Principito a su portavoz- que todos, desde El de la Triste Figura a Madame Foguete , la de Fiestas, pasando por el de Vías y Obras, Xavi el Duro , y hasta el bondadoso edil de Limpieza, Limpia, Fija y da Esplendor, han hecho lo mismo: se han dejado crecer las uñas poco menos que hasta el infinito y han afilado sus lenguas. La experiencia de Sor Alegría le hace decir: Si ya montaron lo que vulgarmente se llama un «cristo» por citarles a un despacho diario de coordinación, ¡la que se podría armar si El Principito Valiente se metiera en su aseo personal! El regidor convoca a su grupo, para que cuando menos los socialistas estén preparados ante lo que parece ser un nuevo curso político cargado de agresividad. Se discuten estrategias, se intercambian esas informaciones indiscretas sobre las intenciones de los otros que cada uno ha conseguido en un lugar u otro... De repente, a El Principito Valiente se le enciende la lucecita. Una lucecita que ni siquiera controla el hombre del tráfico, el célebre Fray Semáforo. -Igual que ellos, uno a uno váis a pasar ante mí una revista completita, para ver en qué condiciones podemos afrontar el nuevo curso político. A la orden de El Principito Valiente todos acceden. -Ya podéis ir preguntando a nuestros socios dónde se han hecho la manicura y afilado la lengua. En dos días os quiero ver igualito que a ellos. Tú, Sor Alegría, porque te va a hacer buena falta para enfrentarte a los directivos del Celta, que esos, ni sacándoles las uñas se callan. Ya ves qué temporada llevamos, que cada día elevan el tono de la polémica y dan más batalla. Tú, Failadrillos -le dice al concejal de Urbanismo- porque ni aún con las uñas de la bruja vas a ser capaz de defender ese Plan General de Ordenación Municipal plagado de indefiniciones y lleno de rascacielos que le van a tapar la vista hasta a los vecinos del monte de la Madroa. Y tú, mi dilecto Fray Semáforo, porque lo tuyo si va a ser grave y complicado. Ni con todas las uñas y dientes vas a ser capaz de aguantar la presión de las víctimas de tu campaña de la doble fila. Ah, ¡y vivan nuestros adversarios, por lo que nos enseñan!