Dicen que te vas, te vas...

La Voz

VIGO

Cuentos Municipales

04 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

ha llevado a Cachamuíña a un rincón, naturalmente en la Consistorial, que es como su segunda casa. - Así que tú no tenías la menor noticia de que El Principito Valiente padece el síndrome del «fuguillas», aunque yo confío, por el bien de todos, que no se levante un día con los pantalones cruzados y remate, es decir, abandone, se marche. La cara de sorpresa del tataranieto es todo un poema. No debe entender que pueda querer marcharse, abandonar un puesto que cientos de personas querrían amarrar de por vida y hasta con derecho a nombrar sucesor, como Aznar. - Pues sí, Cacha , sí. La primera noticia que tuve yo de su amenaza de marcharse data de aquella reunión tan tensa en la que tomaron parte sus compañeros de grupo y los socios de gobierno, los muchachos que capitanea El de la Triste Figura . Parece que El Principito estaba indignado, porque los nacionalistas habían tenido la desfachatez de comunicarse con él a través del Registro del Concello. Les dijo algo así como que no estaba dispuesto a tolerar eso ni tampoco que intentaran gobernar a través de los medios de comunicación... y ya amenazó con dejar el puesto a la primera de cambio. Total: que alguno de sus socios, probablemente Xavi el Duro , el actual concejal de Vías y Obras, llegó a pedir disculpas, perdiendo toda la dureza que le caracteriza. - Pero lo que estarán deseando los otros es que abandone, para intentar recuperar la Alcaldía -dice Cachamuíña. - Qué va, porque yo creo que si el Principito decidiera irse sería descubriendo los entresijos del Concello, las relaciones a veces extrañas entre los grupos... y que esos asuntos se pongan sobre la mesa no creo que favorezca a nadie. Fíjate que cuando los socios de gobierno del Principito reclamaban discutir el PGOM, nada más empezar este mandato, ellos eran los primeros en saber el dato: en el Concello no estaban todavía todos los documentos del Plan, con lo cual malamente se podía debatir el asunto. - Martín Códax , te das cuenta de que somos personajes de cuento, y la gente pensará que esto es una fábula. - Pues es más creíble, Cacha, que un acta de la Comisión de Gobierno avalada por el Secretario General. Te digo más: desde entonces, hay ediles y altos funcionarios que cantan por los rincones: «Dices que te vas, te vas, pero nunca te acabas de marchar de aquí». El caso es que al repetir tanto y tantas veces El Principito la amenaza de irse, pierde todo efecto. De repente, los dos contertulios se callan. Al fondo aparece El Principito Valiente con dos grandes maletas. Temen que se marche, atosigado por sus socios o por sus propios compañeros. Sor Alegría , que es portavoz incluso en estas circunstancias, como sospechando de qué hablan, se acerca a ellos. - El Principito ha metido en las dos maletas todos los asuntos pendientes con la Xunta y la Administración Central -dice-, se va a discutir con ellos y ha dicho que no volverá hasta que le den satisfacción. O sea, que a lo peor no regresa en este mandato.