Vigo le rinde homenaje a Chus

La Voz

VIGO

La Mirilla La montañera recibió ayer la felicitación oficial de la corporación. El alcalde la describió como uno de esos personajes que marcan una sociedad

25 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

«Chus Lago es uno de esos personajes que marcan una sociedad, aunque ésta a veces se olvide de agradecérselo como merece». Eso es lo que piensa la corporación de Vigo, según explicó ayer el alcalde en el transcurso de la recepción oficial que el Concello ofreció a la montañera. «Todos queremos ser Chus», dijo Pérez Mariño La deportista agradeció la felicitación emocionada. «Vengo sensible y enseguida lloro», advirtió. Lo cierto es que tiene motivos para hacerlo por partida doble. De pena por las situaciones límite que vivió en el Pobeda, y de alegría porque está en casa para contarlo y porque ha descubierto que está rodeada de personas que la quieren. «Desde que bajé del Pobeda no he parado de recibir afecto. El alpinismo es un deporte solitario; no hay aplausos, ni aficionados animándote. Una está acostumbrada a que su esfuerzo pase inadvertido, así es que el despliegue de cariño que estoy recibiendo me demuestra que allí arriba no estaba tan sola como pensaba. Mucha gente subió conmigo», afirmó. Una de las personas asistentes al acto, entregó a Chus Lago un leopardo de peluche. Fue su particular homenaje a la deportista, ya que la inolvidable ascensión al Pobeda, al que sólo después de tres intentos logró doblegar, es obligatoria para hacerse acreedora del Leopardo de las Nieves . El galardón, que otorga el Gobierno ruso, lo obtienen aquellos montañeros que son capaces de coronar los cinco picos más altos de la ex Unión Soviética. A Chus ya sólo le faltan dos que, si el médico que trata su congelaciones se lo permite, tuteará el próximo año. Contó Chus que ha improvisado una sala de curas en casa y que su marido ejerce de perfecto ATS. «El Betadine corre por litros y las burbujas de oxígeno se cargan los microbios», dijo. Como todos se interesaban por su evolución, explicó que la cosa debe de ir bien porque empiezan a dolerle los dedos. «Eso es bueno, porque significa que fluye la sangre y que empiezo a tener sensibilidad». Lo dicho, todo un ejemplo.