Cruzadas

| MIGUEL Á. RODRÍGUEZ |

VIGO

CONTRAPUNTO

25 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

PUESTOS a emprender Cruzadas, me atrevo a descolgar alguna sugerencia por si cabe añadirla al plantel de guerras púnicas que despliega desde hace un par de meses el gobierno consistorial. Me sumo a la aversión a la doble fila y, ahora, a la gresca contra las pintadas. A la segunda por convicción y padecimiento, y a la primera siempre y cuando se creen aparcamientos -y a buen precio-, como prometió el PSOE durante su campaña electoral. Pero ya que se les ve dispuestos a poner puntos sobre las íes, propongo una batida contra el absentismo del funcionariado (flagrante y sangrante en cifras absolutas y relativas: no hay más que ver y alucinar con el número de supuestas bajas médicas). Me apunto a la batalla contra el efecto botellón , si antes secundan la guerra contra las obras sin control. Y lanzados al rezo, suplico también por que algún día Vigo sea motor político de Galicia, y no sólo (y cada vez menos) económico.