La provincia de Pontevedra, concretamente por la actividad de los puertos de Vigo y de Marín, vende el 44% de todo el pescado que España exporta a los cinco continentes, según datos de la Agencia Tributaria. El valor de la mercancía se aproxima a los 600 millones de euros y a unas 250.000 toneladas de peso. En el año 2001, Galicia desembarcó el 56% del total del pescado desestibado en España. Así también, el puerto de Vigo supuso casi el 20% de todo el pescado desembarcado en el conjunto del Estado. La única forma de mover todo este contingente es disponer de una enorme capacidad frigorífica. Los armadores y comercializadores de productos de la pesca del puerto de Vigo estudian la adopción a medio plazo de un sello de calidad europeo -que en este momento sólo disponen otros cinco bienes de este segmento de todo el continente- con vistas a lograr un mejor posicionamiento internacional, ya que este certificado expedido por las autoridades comunitarias facilita la penetración en los mercados exteriores. El sello en cuestión se denomina técnicamente Indicación Geográfica Protegida (IGP), que establece que el vínculo con el medio geográfico de referencia, en este caso Vigo, debe de estar presente en, al menos, una de las etapas de la producción, de la transformación o de la elaboración. Materia prima exterior La denominación IGP es adecuada tanto para el subsistema productivo del pescado fresco, como para el de pescado congelado, donde la materia prima no necesariamente procede de caladeros españoles, pero sí está producida y tratada con el conocimiento de empresas gallegas. La iniciativa para crear un sello de calidad está incluida en los dos planes directores de servicios para la mejora de la competitividad de las empresas del subsistema productivo de extracción pesquera y comercialización que han elaborado de forma conjunta armadores, comercializadores y el Consorcio de la Zona Franca de Vigo, al amparo de un convenio marco de colaboración firmado por las tres entidades. En la actualidad, según recuerda el informe sobre el convenio de colaboración entre productores, vendedores y Consorcio de la Zona Franca de Vigo, «sólo cinco productos europeos» dentro del sistema productivo de la pesca cuentan con este certificado de calidad. Ninguno de ellos es español. Sólo hay una iniciativa del Consello Regulador del Mexillón de Galicia, que ha iniciado un proceso para la consecución del citado sello comunitario Denominación de Origen Protegida (DOP) y que aún está en proceso de emisión. Para dar una idea de la importancia que tendría la consecución de este sello de calidad en los productos que se manipulan en el puerto de Vigo, basta decir que cada año se mueve en las instalaciones portuarias pesqueras más de 600.000 toneladas. Además, en el primer semestre de este año, la pesca fresca ha crecid un 16% respecto al año anterior. De pesca fresca se subastan cerca de 83.000 toneladas y el resto es producto congelado y en conserva.