Cuentos Municipales
09 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.y su tataranieto Cachamuíña dialogan a la puerta de la Universidad Popular, para ellos -vigueses de pura cepa- venturosamente rebautizada como Escuela Municipal de Artes y Oficios. -Pues te aseguro, Cacha -afirma el tatarabuelo- que aquí dentro hay un fantasma. -Será obrero, porque como los herederos de García Barbón se enteren de que ahí asiste a clase alguien que no sea obrero, pueden pedir la reversión del edificio -replica Cachamuíña -. ¡Y mira que últimamente están quisquillosos! El fantasma, para Martín Códax, debe tener efectos nefastos para la Corporación Municipal, o al menos para el Grupo de Gobierno. -Fíjate -le indica a su tataranieto- que ni uno solo de los concejales del PSOE quisieron hacerse cargo de la presidencia de la U.P. -No es para menos, Martín Códax -responde Cachamuíña -, es que ya habido concejales de todos los partidos que han tenido problemas: Por el PSOE, María Xosé Porteiro, nuestra Sor Alegría de ahora, que cuando era presidenta tuvo termitas en el edificio. Luego creo que fue Alvaro Magariños, del CDS, que también tenía termitas, en su caso yo creo que no sólo en el inmueble sino también en el partido. Más tarde debió ser Xulio Calviño, el actual Fray Semáforo de estos tiempos, a quien no sé que se le cayó. Y después Maite Fernández, del PP, a la que estuvo a punto de venírsele abajo la edificación. Y Ana Gandón, del BNG, que hasta se le cayeron unas lámparas del techo. ¡Con esos antecedentes, a ver quién se atreve! -Yo estoy en condiciones de decir que uno de los ediles que recibió la oferta de presidir el patronato de la antigua U.P, le dijo a El Principito Valiente : Si cada vez que tenga que ir al inmueble, me das la mano para entrar, y ya dentro, sigo sintiendo tu mano protectora al menos durante los primeros 500 metros de recorrido, me atrevo; de lo contrario, va a presidir la U.P. la oposición. Me consta que ésta fue una idea que le agradó al gran jefe, ¡pero ni siquiera prosperaron sus sondeos al ofrecerle el puesto a la oposición! - aseguró Martín Códax. -¿Y al final qué hizo el Alcalde? -Lo peor que se puede hacer, Cacha , lo peor. Adjudicarle el puesto a alguien a quien no parecía hacerle gracia alguna. Se lo encargó a Fray Semáforo , el concejal sin dedicación que ya lleva Tráfico y Educación. -¡Ah, ya! Yo creía que algunas personas vinculadas a la U.P. eran del antiguo régimen -afirma Cachamuíña -, porque a Fray Semáforo le llaman como a José Antonio Primo de Rivera, «El ausente». Debe ser porque no le ven la cara ni de lejos, desde que fue nombrado a mediados de junio. -No sé si habrá un fantasma en la Universidad Popular -concluye Martín Códax-, pero al frente del Concello, no hay un león tan fiero como lo pintaban, cuando no ha sido capaz de resolver el caso. Y lo dicho hoy no es cuento, sino triste realidad.