Mami, quiero ser inspector

| MIGUEL Á. RODRÍGUEZ |

VIGO

CONTRAPUNTO

26 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NI arquitectura, ni Medicina, ni Derecho. La Universidad de Vigo sabe apostar en la ruleta del qué pasará . La nueva titulación para formar investigadores privados es el futuro, el non plus ultra de la docencia. Yo también lo supe esta semana. Fue como una aparición, así como César relató al Senado la batalla que le iba costar un siglo a Roma, ellos llegaron, vieron y vencieron en Vigo. Igual que Elliot Ness y sus muchachos, pisaron Balaídos en paralelo, con el ceño fruncido y los brazos en paréntesis, preparados para señalar: ¡Allí una sala VIP! ¡allá un plató! ¡acullá más gradas..! En un plis plas anotaron 600 mil euros y se fueron a soplarle el humo al cañón de su índice en otro estadio. Antes nos soplaron albariño a esgalla e hicieron sopitas con nuestras nécoras post-chapapote. Lo tengo claro, mis hijos serán educados para forrarse y triunfar, mientras yo les llevó las maletas. Quiero un inspector de la Uefa en casa.