ANTÍPODAS | O |
26 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EN MI agenda no figura san Roque, vaya por Dios, si lo sé no la admito en casa. Y es que quería yo saber qué día se celebra el santo del perro que no tiene rabo, como cantábamos de niños, por ver si había sido con motivo de tal festividad que Caixanova dio a la prensa una nota anunciando la renovación y apertura al público de la finca de san Roque, en la que nunca he estado, pero de la que he oído hablar toda la vida, como cualquier habitante más o menos veterano de esta urbe. Pues hete aquí que se anunció hace unos días la apertura de la finca al respetable, tras unas bien publicitadas obras de renovación, y allá se fueron algunos vigueses, de esos que conocieron en su juventud la finca y tenían curiosidad por volver a entrar. Se dieron un señor paseo, ya que san Roque se montó el chiringuito en lo alto, y para llegar a él a pie hay que hacer piernas, y cuando llegaron a la puerta se encontraron con que no estaba abierta, sino todo lo contrario. Tengo fe de tres matrimonios que coincidieron, sin habérselo propuesto, a las cerradas puertas de la finca de san Roque y se quedaron con un palmo de narices. Unos habían leído la noticia en la prensa y otros la habían oído en la radio, así que sólo faltaban unos que lo hubieran sabido por la televisión para tener completo el elenco de los medios de comunicación y poder ponerlos a parir por sus errores. Pero tampoco entonces hubiera estado completo el panorama. Faltaba el suministrador de la información, «la fuente» de todos ellos: la propia Caixanova. ¿Le pudo a su servicio de prensa el deseo de dar por inaugurada la obra? ¿O fue que no se supo explicar? Porque aunque no lo parezca, informar bien no es así de fácil. closadafernandez@yahoo.es