Construcciones Navales P. Freire acaba de cerrar el contrato para la construcción de un nuevo arrastrero para la armadora Pesquerías Marinenses, que será gemelo al que el astillero entregó a la firma pesquera hace aproximadamente dos meses. El buque se llamará Playa de Pesmar II , de modo que es la continuación de la saga fruto de la colaboración entre la factoría naval y el armador, según aseguró el director comercial del astillero, Luis Barreras. Se trata de un buque de última generación y que le permitirá faenar en cualquier parte del planeta en condiciones de trabajo extremas. Este nuevo contrato supone la consolidación de Construcciones Navales P. Freire en la fabricación de buques pesqueros de última generación, división en la que se ha especializado en los últimos años. De hecho, además de los arrastreros congeladores, hace tres años fabricó uno de los superarrastreros más grandes del mundo. Freire también se ha especializado en el negocio de patrulleras y buques de apoyo a la actividad pesquera, como los que construye en este momento para el Ministerio de Pesca de Namibia y para la secretaría general de Pesca Marítima. Carga de trabajo La contratación en firme del Playa de Pesmar II , que en cierto modo ya se insinuó el día en que se produjo la entrega de la primera de estas naves a Pesquerías Marinenses, garantizará la carga de trabajo del astillero para todo 2004, precisamente en un momento en que el sector naval de Vigo está entrando en una pequeña crisis derivada de la falta de carga de trabajo más allá de ese horizonte. La recesión proviene entre otros motivos por la competencia de los países asiáticos con precios por debajo del costo. Con todo, los directivos confían en recuperarse del bache. «Este sector tiene futuro -según Luis Barreras- y Construcciones Navales Freire va a seguir ahí porque confiamos en lo que hacemos y en nuestra calidad».