«¿Que cuáles son nuestras necesidades? Pues todas», dice una vecina

La Voz

VIGO

Una telenovela sudamericana inunda la Rúa dos Perigos. Sale de un bar con ventanas enrejadas y una pizarra vieja que anuncia un menú del día por cinco euros. Al fondo de la calle hay una casa con las ventanas tapiadas con cemento, justo antes de bajar a la Rúa dos Poboadores. Allí, un grupo de personas hablan. Dos mujeres, un hombre mayor y un obrero. «¿Qué cuales son las necesidades de los vecinos de la zona vieja? Todas». Y a esto, contestan casi al unísono. «Hay muchas casas viejas y echan mucho olor. Por las noches se oye a los ratones pasar corriendo y es difícil conseguir ayudas para arreglar las casas» dice consternada una de las mujeres. Al hablar de turismo, solo se les ocurren bromas: «Por aquí no pasa nadie. Esto es Corea. Esto es Corea del Norte, somos independientes de los ricachones». El obrero asegura que es cuestión de unirse: «Todo lo que hicieron está al revés, lo digo yo, Toñito. Si hubiera más unión entre los que vivimos aquí se arreglaba todo, el casco viejo tiene que mover Vigo». La Rúa dos Poboadores es, junto con Ferrería, Chao, Santiago y el Berbés donde se concentra la clase baja, un 65% de la población del barrio. Algunos dicen que antiguo no queda nada, que de viejo, todo o incluso dicen que no hay Casco histórico. Pero la historia de un Vigo que nació marítimo y continuó comercial y obrero se puede ver en los blasones de la Rúa Real, en las galerías labradas, en los balcones de hierro forjado, en las casas de piedra y en toda la historia que alberga cada calle, cada plaza y cada una de las 1700 casas: griegos y normandos llegan al puerto de Vigo, los gremios se organizan por calles, la Peste Negra de 1359 lo asola todo; Francis Drake arrasa Santa María en 1589 y los franceses ocupan la ciudad en 1809; la demolición de las murallas en 1858 para seguir creciendo y, poco después, en 1863 la impresión en el número 12 de la Rúa Real del primer libro de Rosalía, Cantares Gallegos. Decadente y encantadora, la zona vieja necesita de más apoyo para resucitar.