OPINIÓN | O |
08 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.HEMOS VUELTO al punto cero con el proyecto del tranvía o metro ligero. En Vigo circulaban estos vehículos hasta hace unos 35 años. Las cocheras principales estaban en la praza de América, donde ahora está el principio de la Avenida de Castelao, y las vías, que no se extrajeron por su costo, están enterradas bajo sucesivas capas de cemento y asfalto de casi medio metro de espesor. Yo recuerdo las de Urzáiz. Volvamos a recuperar esas cocheras y las vías metálicas casi cuatro décadas después. ¿Por que no? Además de los problemas de transporte urbano y del maravilloso trayecto hasta Baiona por la costa, podríamos resolver el asunto de la contaminación, precisamente agravado en una ciudad en pendiente permanente, que obliga a los coches a arrancadas y quema de embrague al subir, y quema de frenos al bajar. Hagamos un estudio de si las personas tomarían el tranvía para bajar desde O Calvario o subir desde Montero Ríos, o si quiere transportarse desde Camelias y praza de América hasta Urzáiz y Colón o calle del Príncipe. Vayamos unos cuantos a Amsterdam para ver cómo lo han resuelto en la ciudad de los canales, porque allí cohabitan espléndidamente tranvías (que sólo se paga en el caso de que el conductor te mire arrevirado), autobuses, coches y bicicletas, cada uno por su carril y todos un poco en el del otro, y es donde el coche particular tiene menos derechos que ninguno de los otros tres sistemas de transporte. Pensemos que es posible una nueva era en esta ciudad; optemos por suscribirnos a la bicicleta o al Vitrasa, por su comodidad fundamentalmente, claro está. Necesitamos una nueva forma de vida. Zzzzzz. Riiiiiinnnng. Son las ocho, ¡despierta!.