La junta de portavoces afirma que «nunca amparará propostas que poñan en risco o futuro de Citroën» El acuerdo fue adoptado por unanimidad por todos los grupos políticos.
30 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El proyecto que el Celta ha abanderado en los últimos años para construir un nuevo estadio que se financiaría con la construcción de un gran centro comercial en terrenos cedidos por el Concello entró ayer definitivamente en barrena. El nuevo alcalde reunió a la junta de portavoces, en la que están representados todos los grupos políticos, que aprobó por unanimidad una declaración en la que se oponen a la pretensión de la entidad deportiva. Aunque escueto, el texto es contundente y muy clarificador. Ventura Pérez Mariño, alcalde: Corina Porro, portavoz del PP; María Xosé Porteiro (PSOE), Lois Pérez Castrillo (BNG) y Manuel Soto Ferreiro (Provi) aseguran que el Concello «nunca amparará prxecto ningún que prexudique ou poida poñer en risco o futuro da factoría do grupo PSA-Citroën sita na Zona Franca». La reunión de los portavoces se celebró «ante a situación de inquietude producida na cidade respecto ás iniciativas tendentes á remodelación do estadio municipal de Balaídos e o seu entorno». La iniciativa en los últimos años ha correspondido al Celta y aunque en principio existía acuerdo la protesta expresa del director de la fábrica automovilística días atrás ha logrado cambiar de inmediato los posicionamientos políticos. Pese a lo tajante del pronunciamiento, la junta de portavoces reconoce la necesidad de construir un nuevo estadio. En concreto, se compromete por medio de los mecanismos pertinentes a solicitar los informes adecuados para dar, «no seu caso, as solucións oportunas ó estadio municipal no mellor ánimo de buscar medidas axeitadas tendo en conta o que representa o Real Club Celta de Vigo na nosa cidade». Reunión urgente Aunque tras el posicionamiento contrario de Citroën el proyecto se había complicado para el Celta, el alcalde optó ayer por zanjar cuanto antes la iniciativa. Tras la reunión de gobierno y una vez negociado el tema con el Bloque decidió convocar a la oposición en la primera junta de portavoces del mandato. Fraga lo había dicho muy claro días antes por lo que la postura del PP era previsible. Tras un rato de reunión se alumbró un comunicado oficial que evita polémicas políticas en el Concello sobre este asunto. A mayores, Pérez Mariño queda con las manos libres para seguir fijando las bases de su gestión sin que las peticiones del Celta lo distraigan. Pese a ello, asumió el compromiso de buscar soluciones para el estadio y la proximidad de la Liga de Campeones, en la que por primera vez participará el Celta, obligan a tomar decisiones rápidez. La directiva celtista se encargará de recordarlo de manera inmediata.