Fiestas, bustos y goles

CRISTINA LOSADA

VIGO

ANTÍPODAS | O |

21 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EN LAS FIESTAS están ocurriendo cosas notables. Y divertidas. En Ponteareas tapan el busto de Franco durante el Corpus para que no pueda ver o ser visto por la procesión, lo cual indica una vitalidad notabilísima para un gobernante que murió hace veintiocho años. Mucha importancia le dan a las estatuas de Franco, y eso que no parece que su destino interese demasiado al respetable, veáse el caso de Ferrol. Pero se entiende que haya gente que quiera hacer lo que no se atrevió a hacer en vida del dictador, que es cuando tenía razón de ser, riesgo y morbo el gastarle una barrabasada a una imagen del Caudillo. La historia es como es, y no se va a borrar a Franco de ella por mucho que se le tapen los bustos. Otro caso interesante ocurrió en Redondela, donde el futbolista Everton Giovanella hizo el pregón de la Coca animando a los oyentes a conservar su cultura porque «es la mejor defensa para que la globalización no os meta goles». Y digo yo si no se dará cuenta este gran jugador del Celta de que si el fútbol no estuviera globalizado, él no estaría metiendo goles en Vigo, sino en su Brasil. Pues globalización es lo que ocurre cuando se retiran barreras y proteccionismos y se puede trabajar y comerciar libremente o casi. Y es tambien a causa de la globalización que existe un público mundial, que es un mercado mundial, gracias al cual cobran su sueldo muchos futbolistas. Claro que él lo decía más bien por la cultura, el miedo a la uniformidad y esas cosas. Lo curioso es que cuando al intercambio y a la mezcla entre culturas se le llama «mestizaje», todo el mundo aplaude hasta con las orejas, pero cuando se habla de globalización cultural, Jesús, María, vade retro Satanás. Pues en esencia es lo mismito mismo.