Xabier Toba sabe que la tramitación del futuro plan general, cuyo documento inicial se encuentra en la alcaldía desde hace varias semanas, depende de lo que decida el próximo alcalde, Ventura Pérez Mariño. Pero el concejal de Urbanismo decidió dejar constancia antes del relevo de que el texto urbanístico ha sido elaborado bajo su tutela y dirección. Por este motivo convocó ayer a los periodistas para enseñarles físicamente el texto pero sin acceder a facilitar la menor información sobre su contenido. Tampoco autorizó a los responsables de Consultora Galega que le acompañaban a hacerlo. El mensaje que Toba quiso transmitir horas antes de cesar como titular de Urbanismo es que el plan existe y que ha encargado cuatro copias que el lunes serán entregadas a los distintos grupos municipales. A partir de ese momento Mariño y su gobierno, del que formará parte cuando se formalice el pacto, tomarán las decisiones. La excusa del consenso Xabier Toba rechazó ayer que el documento que pretende convertirse en el plan general de urbanismo de Vigo llegue con retraso. Ello pese a que el compromiso inicial de Lois Castrillo y suyo propio era dejarlo aprobado y en vigor, postura que con el paso del tiempo quedó en el intento de lograr la aprobación inicial. Ni una ni otra fue posible y el plan hoy por hoy es el texto elaborado por el equipo redactor que ninguno de los grupos, al menos socialistas, populares y Provi, conocen. Este desconocimiento es la verdadera razón de que exista consenso sobre el plan, que muy probablemente se resquebrajará una vez que empiece a ser discutido por los grupos políticos y sociales. Para Toba, sin embargo, la búsqueda del consenso es uno de los motivos de la tardanza. El otro es la conveniencia de esperar a que el Parlamento aprobara la nueva ley de ordenación del territorio, que entró en vigor en diciembre del pasado año y a la que el proyecto de plan vigués está ya adaptado. Supervisión de Rivas Otra cuestión que contribuyó a retrasar la entrega del documento fue la amplia exposición pública del avance realizada el pasado verano. Al final fueron más de dos meses el tiempo que pudieron consultarlo los ciudadanos, que llegaron a presentar más de 3.000 sugerencias. La mayoría, más de 2.000 correspondían a la Ronda de Vigo, una propuesta de vial para conectar las parroquias. Todas ellas tuvieron que ser estudiadas, lo que ralentizó el avance de la redacción final, que en todo momento ha estado supervisada por el gerente Xabier Rivas, según destacó ayer el concejal. El futuro de Rivas en el organigrama municipal podría, precisamente, colocarlo a cargo de una oficina de gestión del plan general si el PSOE opta por otro técnico para la Gerencia de Urbanismo. Desde que el plan llegó al Concello en mayo el Bloque optó por mantenerlo custodiado para evitar que fuera objeto de polémica en plena campaña. Pese a ello la candidata del PP, Corina Porro, recriminó a los nacionalistas por tenerlo en sus manos sin darlo a conocer. En vísperas del relevó Toba decidió que era el momento de que «a opinión pública constatara a existencia do novo documento revisado e rematado». En breve, si no hay nuevos obstáculos, los grupos políticos tendrán una copia en su poder.