Una sesión sin asuntos destacables y que duró escasamente media hora sirvió para poner el broche final al primer gobierno local encabezado por un nacionalista
06 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La corporación elegida en 1999 cerró ayer su ciclo de cuatro años de mandato asistiendo a un anodino pleno ordinario, el último de la etapa excepción hecha del que en los próximos días aprobará las últimas actas. Asistieron todos los concejales salvo el nacionalista Henrique Viéites por motivos personales. Fue una sesión que sólo siendo generoso puede calificarse siquiera de trámite. Escasos asuntos, de poca importancia y ninguno polémico. Sólo así pudo Lois Castrillo solventar un orden del día con 25 asuntos en menos de treinta minutos. No hubo debates de interés y si no llega a ser por José Manuel Figueroa y por Manuel Soto ni siquiera hubieran cruzado palabras. El dirigente de Progresistas Vigueses, que pronto acudirá a los plenos con el veterano Agustín Arca como segundo, protestó contra los gastos publicitarios realizados sin consignación y votó en contra de los cambios introducidos en el Plan Especial del Puerto. Al final incluso presentó una moción urgente sobre la decisión de Fomento de realizar un estudio informativo para el trazado del AVE junto al Miño. Figueroa, portavoz del PP, puesto que cederá en cuestión de días a Corina Porro, también criticó los gastos publicitarios y se permitió enviar un aviso a navegantes ante la aprobación de la factura por la campaña del Prestige. «Fue lamentable, sobre todo la empresa a la que se adjudicó, pero de eso hablaremos algún día», advirtió. Figueroa eligió llevar la contraria a Xabier Toba, concejal de Facenda y único miembro del gobierno que intervino a lo largo de la sesión. Toba lo hizo para glosar el informe de una consultora que certifica el buen estado de las arcas municipales, abogando porque el próximo gobierno continue en la línea por él marcada. «Esa es una parte pero hay otras, como la que recoge la subida de impuestos más importante de la historia; así cualquiera hace una buena gestión económica», atronó Figueroa. Cuando ya parecía que los concejales iban a dejar el remozado salón de plenos, que fue transformado en esta etapa, Figueroa aprovechó un comentario por lo bajo de Carme Corbalán para enfadarse. Se debatía una moción sobre el AVE y el edil del PP reiteraba su confianza en Cascos. La nacionalista aludió a la medalla que le concedió esta semana la Xunta al ministro y Figueroa cortó tajante: «Sigue siendo tan maleducada como siempre». Y así acabaron cuatro años. Xabier Toba recreó ante los concejales un informe externo que certifica el buen estado de las finanzas municipales Agria despedida de José Manuel Figueroa a Carme Corbalán: «Sigue siendo tan maleducada como siempre»