El sabor de la derrota

La Voz

VIGO

CAPOTILLO

Carlos Príncipe saludó efusivamente a Lois Castrillo cuando ayer coincidieron en el Concello. Pese a las apariencias, en el rostro de ambos era perceptible que las cosas no habían salido como esperaban. Castrillo paladeó en la noche del domingo el sabor amargo de la pérdida de la alcaldía (Príncipe pasó el mismo trago en 1995) y el socialista contempló como la persona que le desbancó de la candidatura obtenía el puesto que ansiaba para sí. Con seguridad el futuro político de ambos ha quedado marcado por el resultado electoral del 25-M.