Castrillo se declara «orgulloso» de su labor y se convierte en blanco común de las críticas en el fin de campaña Mariño quiere impulsar el cambio y Porro advierte sobre «otro desastre» BNG-PSOE
23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?igo cerró anoche la campaña electoral con un mensaje dominante: la necesidad de darle un vuelco a la gestión del Concello. Los candidatos de PP, PSOE, Provi y Covi coincidieron en apelar al cambio y, cada uno a su manera, abrir así una nueva etapa en una ciudad donde parece reinar el descontento. Nacionalistas Lois Castrillo, blanco común de esas críticas, se quedó solo en su defensa y visión positiva del gobierno. El candidato del BNG protagonizó el gran mitin del final de campaña en As Travesas, arropado por Beiras y Quintana. En él se declaró «orgulloso» de su trabajo. Pidió a los vigueses un ejercicio de memoria colectiva para comparar «cómo estaba a cidade hai catro anos e cómo está agora» y reclamó su apoyo para seguir haciendo un Vigo mejor, donde sea posible disfrutar además de trabajar. Socialistas Ventura Pérez Mariño se despidió de la campaña en O Calvario, arropado por un Touriño que animó a los vigueses a impulsar el cambio que representa el candidato del PSOE. Fiel a su estilo, el político independiente no pidió el voto sino que se puso a disposición de todos para sustituir como alcalde a un Castrillo al que, «con respeto», considera un mal gestor. «El mayor halago que me han hecho es que pinesen que puedo ser una persona útil», dijo. Populares El PP escogió la sala Nova Olimpia para lanzar sus últimos mensajes. Corina Porro dijo sentirse satisfecha de haber presentado «el único proyecto serio y creíble» para gobernar Vigo. Acusó a los demás de limitarse a discutir sus propuestas, como la eliminación del recibo de la basura o la reforma de la autovía, y auguró «un desastre mayor del que hubo» si vuelve a gobernar la coalición PSOE-BNG. La candidata popular también atacó a Mariño: «Se ha puesto un manto de fraile y peca de prepotencia porque desconoce la ciudad».