Garzón no pidió el voto para su ex colega, pero lo sugirió: «Con él está mi amistad, el apoyo se lo tendrán que dar ustedes», dijo
08 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.«Dime con quien andas...» La frase le viene a Ventura Pérez Mariño que ni hecha a medida para reforzar su imagen de hombre de ley. Y es que ayer en el Rectorado se representó, de forma subliminal, una de las escenas más efectistas de la campaña socialista: el reencuentro del candidato a la alcaldía con su ex colega y amigo Garzón. Sólo unas horas después de haber sido amenazado de muerte por el etarra Iñaki Bilbao, el magistrado estuvo en Vigo, invitado por Érguete, para hablar de la lucha contra el narcotráfico. La fecha elegida no pudo ser más señalada, al borde de la campaña electoral. Pérez Mariño aguardaba en la puerta del Rectorado como un novio nervioso. «El tráfico,...ya se sabe», comentaba con alguien. Al poco rato, se detuvo ante la puerta el vehículo de Garzón y los dos amigos se fundieron en un fotografiado abrazo. El magistrado llegó con el tiempo justo para impartir su conferencia y salir volando de vuelta a Madrid, pero allí estaba la prensa y allí también estaba su amigo candidato a la alcaldía. Así que, a la de tres, se las vio de frente con un montó de micrófonos. «¿Pide usted el voto para Pérez Mariño», el pregunta la periodista. «Yo no voto en Vigo», afirma sonriendo; y añade: «Él tiene que transmitir su mensaje y hacer que Vigo recoja ese mensaje. Con él esta mi amistad, el apoyo se lo tendrán que dar ustedes», afirmó. El magistrado descartó su vuelta a la política, una etapa que da por finalizada, pero alentó a su ex colega a quien presentó en los prolegómenos de la conferencia como «un compañero de aventuras a quien, sin que suene a apoyo, le deseo lo mejor posible por ser una persona honrada, honesta y coherente».