05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
El paseo de las avenidas se ha convertido con el tiempo en un refugio insano de indigentes que, como muestra la imagen superior, prefieren esconder la cabeza en un escáner de cartón, antes que contemplar el desolador entorno. El mismo que ven los turistas que descienden del Oriana o del Queen Elizabeth, mientras los políticos predican en cada esquina el modelo de ciudad que desean para Vigo.