Los próximos días 4 y 5 de abril, la Asociación de Sordos de Vigo celebra el centenario del nacimiento del escultor y profesor Acuña. José María Acuña López, (1903-1991) era artista y sordo, como Beethoven y Goya, pero eso no le impidió ser uno de los genios gallegos más importantes y uno de los profesores más apasionados por su labor pedagógica. En 1992, Vigo albergó homenaje al artista en el que el colegio público de la calle Estrada pasó a llevar su nombre. Allí será donde el viernes, 4, a las 13.00 horas, tenga lugar un acto consistente en una ofrenda floral y la inauguración de una placa. El sábado el programa comenzará con tres visitas: a la calle viguesa que también lleva su nombre, a la asociación de sordos y al Hotel Bahía para para contemplar sendas exposiciones dedicadas a su figura. Además, a las 17.00 h. su hija Luchy y su nieta Begoña impartirán una charla sobre la historia de su vida en el centro social de Caixanova. El Bahía será sede de una cena de confraternidad de la hermandad de sordos gallegos. El escultor, que fue alumno del maestro Asorey, inauguró en 1987 una de sus obras más emblemáticas, el Monumento ó Peregrino en Compostela, pero su labor artística ha sido reconocida con numerosos premios y recogida en múltiples exposiciones y colecciones. Tal como recordaba su nieta, Begoña Cebrián, en el catálogo que se editó para la exposición sobre su obra en la Casa das Artes en 1998, «porque Acuña non oía sabía mirar, é máis, miraba escoitando e non pasaba por alto nin o máis mínimo detalle. Non só escoitaba, senón que tamén falaba, contábanolo todo sen gardar nada dentro: aínda que era mudo».