PERISCOPIO
01 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Si es que la lógica puede aplicarse a la política, hay un porqué para el rifi-rafe plenario. El desfile de insultos varios que circularon en la última sesión entre el sillón presidencial (léase Castrillo) y el jefe de la oposición (Figueroa para más señas) responde a las consignas de las respectivas cúpulas. ?us encuestas lo dejan cristalino. Está prohibido dejar pasar una sola oportunidad. Ninguno de los líderes nacionalistas disponibles ha generado más votos que las meteduras de pata del PP. Tanto el Prestige como la guerra de Irak son el mejor cartel del Bloque. Sus cabezas de lista lo saben y tienen la consigna de no dejar pasar una sola oportunidad para recordarlo en público. La vehemencia que cada uno le ponga al asunto corresponde a cada cual. Como eso de identificar a Aznar con los niños mutilados de la guerra (Castrillo, dixit), que llega un pelín pasado de vueltas. ?o digo que sus encuestas señalen al petrolero de marras o a la guerra como dos bastiones. No. Pero en las filas populares la consigna es recordar las sedes rotas por los manifestantes y los insultos-patadas-piedras de los pacifistas exaltados. Así, supuestamente, se contrarresta el efecto subida de nacionalistas y socialistas. Pero lo que se pudo presenciar esta semana en el pleno no es sino un preámbulo de lo que está por llegar. Con una guerra que amenaza con recrudecerse y perdurar hasta más allá de las elecciones municipales, imagínense ustedes la campañita que nos espera...