El chapapote electoral de Castrillo

La Voz LA VOZ | VIGO

VIGO

M. MORALEJO

El BNG apura el asfaltado de sesenta calles y el PSOE le acusa de interés partidista «Agora hai prisas polas municipais, pero levan dende o 2001 sen escoitarme e non vou a tolerar presións», dice Uxío González

18 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

? ?l Concello ha iniciado a dos meses vista de las elecciones el asfaltado de calles que presentan un estado lamentable desde hace varios años. Los trabajos afectarán de momento a 28 calles, que son las que están adjudicadas, pero hay otras 6 en proceso de adjudicación y 27 más que irán a comisión de gobierno. Castrillo no se distingue en esto de sus predecesores: siempre que se acercan las elecciones hay una operación pichi. Al concejal del PSOE Uxío González no le ha sentado nada bien que al alcalde le entre ahora un interés inédito por apremiar a las empresas que se encargan de reparar las calles. «Agora hai prisas porque están aí as eleccións, pero eu levo dende xullo do ano 2001 reclamando partidas para repasar toda a rede viaria e ninguén do BNG me quiso escoitar», señala.El edil socialista de Vías y Obras asegura que no va «a tolerar presións; non as tolerei no seu día por parte de algúns no meu grupo e menos agora por parte de quen non fixo ningún esforzo por reservar cartos para pavimentar».Hay una cuestión añadida. El concejal reconoce que los trabajos de asfaltado acumular algún retraso puntual, pero lo achacha a las bajas temperaturas, a la lluvia y a los problemas con el tráfico: «Se teño que decidir entre precipitarme por interese electoral ou facer o meu traballo para que quede ben o teño moi claro». La alusión hacia Castrillo es evidente, pues éste ha dicho que no quiere «máis demoras». Impuestos Las calles del centro en mal estado son la prioridad en las actuaciones. Isaac Peral es uno de los ejemplos más claros; también Sanjurjo Badía, Coruña o Venezuela, todas ellas zonas muy transitadas. No obstante es difícil encontrarse en Vigo un solo vial del que pueda decirse que está en un estado óptimo. Las quejas de los conductores se escuchan desde hace años. Hay que tener en cuenta que el impuesto de circulación ha ido subiendo en los últimos años y que el desembolso de los contribuyentes no se ha visto correspondido en la misma medida.La situación de las calles y las tarifas municipales vigentes hablan por sí solas. Más de 59.000 personas pagan un recibo de 103,02 euros al año y más de 58.000 desembolsan 47,98 euros por turismos de menos caballos fiscales. Eso sin contar con los vehículos más pesados.Muchas voces coinciden en que el Ayuntamiento de Vigo lleva demasiados años aplazando una reparación a fondo de toda la red viaria de la ciudad. Al menos desde que se levantó prácticamente la totalidad del casco urbano para proceder a las obras de saneamiento primero, y de cable y de gas posteriormente. Las reposiciones con las concesionarias no fueron todo lo efectivas que cabría esperar y algunas calles se abrieron cuatro veces.