Pisos para reinsertar ex drogadictos

VIGO

CAPOTILLO

Alrededor de quinientas personas han utilizado este sistema como paso previo a su reincorporación a la sociedad, con un elevado porcentaje de éxitos

26 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Tres pisos de aspecto y apariencia completamente normal de los que sólo se sabe que se ubican por la zona de O Calvario sirven como residencia tutelada para grupos de personas que han tenido contacto con el mundo de la droga. Estas auténticas escuelas de reinserción para retornar a la sociedad fueron creadas por la asociación Érguete y una de las viviendas está financiada por el Concello vigués. La colaboración municipal se inició el pasado año y ayer la concejala de Benestar Social, Belén Sío, suscribió un convenio con dos responsables de Érguete, Carmen Avendaño y Manuel García Sirvent, para mantenerla al menos otro ejercicio más.Se trata de una aportación barata en función de los resultados. Las arcas municipales aportan nueve mil euros para financiar el alquiler y los gastos de la vivienda y la asociación dos educadores que se encargan de la tutela.Y es que la vida en estos pisos está reglada y sus moradores tienen que hacer frente a una disciplina indispensable para garantizar un buen resultado. Hay normas rígidas en cuanto a horarios (entradas y salidas), limpieza y comportamiento. Los usuarios deben cumplirlas y en caso contrario son apercibidos y, en su caso, expulsados temporal o definitivamente.En el piso que financia el Concello 16 inquilinos (3 mujeres y el resto varones) completaron el proceso sin problema el pasado año pero hubo tres expulsiones y dos más temporales. La media de estancia fue de cuatro meses. Además, hay otros dos pisos que llevan ya doce años funcionando, estimándose que en total pasaron por todos ellos cerca de 500 personas.Suelen utilizar estas viviendas gente que sale de cárcel por problemas relacionadas con las drogas o bien que sin pisar la prisión intentan salir del pozo de la drogadicción. En todos los casos la recuperación de la autoestima y la reinserción laboral y social son los objetivos. La mayoría de los inquilinos tienen entre 25 y 40 años.En breve empezarán a colaborar con el proceso estudiantes de la universidad a distancia (UNED), entidad con la que Érguete acaba de firmar un convenio. Los alumnos acudirán a las viviendas como voluntarios aunque antes se realizará una experiencia en la prisión de A Lama.